Nacida en Madrid (1989), Koral Antolín desarrolla su práctica artística en el territorio donde el dibujo se convierte en materia y el gesto adquiere cuerpo. Formada en Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid, con especialización en dibujo y grabado, su trayectoria inicial atraviesa distintas disciplinas —dirección de arte, diseño artesanal, fotografía— hasta encontrar en el arte textil un lenguaje capaz de reunirlas con coherencia y profundidad.
El hilo, la lana y el algodón aparecen en su trabajo como elementos de construcción visual y espacial. Koral entiende el textil como un medio expandido: una superficie activa que dialoga con la arquitectura, con la escala del cuerpo y con el tiempo lento del quehacer manual. Su obra se apoya en técnicas tradicionales —bordado, punch needle, tufted manual, trenzados, apliques— exploradas desde una mirada contemporánea que prioriza la textura, el ritmo y la relación entre vacío y materia.
En 2018 funda studio.fi junto a su madre y su hermana. Lo que comienza como una marca de bordado textil de carácter minimalista, centrada en la artesanía y la calidad de los materiales, evoluciona progresivamente hacia una práctica artística aplicada al espacio. El estudio se especializa en la creación de tapices y obras textiles personalizadas para proyectos de interiorismo y hostelería, manteniendo siempre un control directo sobre el proceso y la ejecución.
Studio.fi trabaja desde el encargo entendido como diálogo. Cada proyecto parte de un brief detallado en el que se analizan el lugar, la escala, la luz y las necesidades específicas del cliente. A partir de ahí, el estudio desarrolla una investigación técnica y material que desemboca en propuestas textiles diseñadas para integrarse de forma natural en el espacio que las acoge aportando una dimensión táctil y silenciosa a la arquitectura.
La producción del estudio combina obra única y series limitadas, realizadas íntegramente a mano. En proyectos recientes, studio.fi ha abordado encargos de gran complejidad, como instalaciones textiles compuestas por decenas de piezas, demostrando una capacidad poco habitual para trasladar el lenguaje artesanal a escalas arquitectónicas sin perder precisión ni coherencia.
En la obra de Koral Antolín y studio.fi, el textil deja de ser superficie para convertirse en estructura sensible. Un trabajo que se construye desde el respeto al material, al tiempo y al lugar, y que entiende el arte como una presencia que acompaña y aporta carácter a los espacios.