Mar Gausachs

Hay trayectorias profesionales que se forjan con la coherencia silenciosa de un recorrido a través de muchos años, impregnado de un gran talento y una gran vocación. Así ha sido la trayectoria de Mar Gausachs. Con su trabajo durante más de 20 años ha conseguido construir un lenguaje propio, que culmina en su nueva colección Lempicka, llamada a ser un punto de inflexión en su recorrido en el mundo de la decoración, el interiorismo y el diseño.

Formada en Visual Merchandising en el IED Instituto Europeo di Design entre 2003 y 2005, y con un posgrado en Retail Design por Elisava (2006–2008), Mar inicia su carrera profesional desde una comprensión precisa del espacio como medio narrativo. El punto de partida no fue nunca la decoración entendida como superficie, sino el uso, la experiencia y la relación entre objeto, contexto y persona.

Esa mirada se afianza en su paso por firmas como E. Furest, Mandarina Duck o Textura, entornos donde el producto convive con el relato y donde el espacio actúa como mediador entre marca y usuario. Durante siete años, como directora creativa del Grupo Casa Viva, Mar desarrolla una labor extensa y compleja. Esta marca, con más de veinte tiendas en España y Andorra fue el campo de pruebas donde aprendió a tomar decisiones con impacto real, sostenidas en el tiempo.

En 2018 inicia su etapa como freelance, centrada en estilismo, dirección creativa y set design. Desde entonces, su trabajo se despliega con mayor precisión: proyectos editoriales, espacios domésticos, encargos para marcas y particulares que buscan algo más que una imagen afinada. En su práctica, cada elección responde a un propósito. La estética es una construcción que define su actividad durante todo ese tiempo.

Paralelamente, desde hace dos años, comparte proceso y pensamiento con la fotógrafa María Pujol. Juntas fundan Kanela Estudio, un tándem en el que fotografía y estilismo dialogan desde el respeto mutuo y la independencia creativa. Esta asociación no es una fusión de autorías, sino una colaboración consciente, donde cada proyecto se aborda desde la suma de miradas.

Tras años trabajando con objetos diseñados por otros, Mar da un paso más y decide producir desde el origen. Diseñar más allá de un ejercicio de estilo. La cerámica aparece aquí como materia lenta, resistente, capaz de absorber el tiempo y devolverlo en forma de presencia. Su colección Lempicka destila su alma poética y la convierte en forma.

Mar Gausachs forma parte de una generación que entiende el diseño como responsabilidad. Conocimiento técnico, sensibilidad cultivada y una relación honesta con el proceso definen su trabajo. En un contexto saturado de imágenes rápidas, su práctica propone otra velocidad, la del tiempo lento, con rigor y con una voz propia que no necesita gritar para ser escuchada. Mar Gausachs ocupa ya un lugar privilegiado en el panorama del interiorismo, la decoración y el diseño contemporáneo.

publicado en Exágono