En los pequeños pueblos del norte del Véneto (Italia), al igual que en Galicia, Asturias, País Vasco, Navarra o Cataluña y otros muchos países, las cuadras pajares forman parte de una arquitectura que durante siglos ha acompañado la vida agrícola de estas zonas. Construidas con piedra y madera, apoyadas sobre las laderas o junto a los prados de siega, estos edificios responden a una economía del paisaje donde cada gesto constructivo tenía una lógica funcional.
En Casamazzagno, el estudio italiano C&P architetti, dirigido por Luca Cuzzolin y Elena Pedrina, ha recuperado una de estas construcciones abandonada para devolverle una nueva vida sin alterar su presencia en el territorio. El proyecto busca restablecer su forma esencial y prolongar su continuidad dentro del paisaje alpino.
Arquitectura agrícola y paisaje cultural
Estos asentamientos tradicionales responden a una relación entre producción agrícola, morfología del suelo y organización del paisaje. Casas, graneros o cuadras pajares se distribuyen sobre los lugares más adecuados de las laderas, construyendo un tejido disperso de pequeñas arquitecturas que dialogan con el entorno.
El edificio objeto del proyecto pertenece a la tipología de cuadra pajar, estructuras rurales destinadas históricamente al refugio de los animales y al almacenamiento del heno. Su construcción combina una base de piedra, que protegía los espacios de trabajo y estabulación, con un volumen superior de madera utilizado para almacenar el forraje.
Con el paso del tiempo el edificio había sufrido transformaciones menores y la incorporación de pequeños volúmenes añadidos que habían alterado parcialmente su configuración original. La intervención tiene como objetivo recuperar la lógica constructiva del edificio y devolverle su legibilidad dentro del paisaje rural.



Restaurar la forma esencial
El proyecto adopta un enfoque deliberadamente conservador. Las añadiduras posteriores se eliminan para restituir su volumetría, mientras que las estructuras existentes —tanto de madera como de piedra— son cuidadosamente restauradas y consolidadas.
Este gesto de depuración permite recuperar la claridad del volumen primitivo y restablecer la relación entre la cuadra pajar y el entorno agrícola que lo rodea. El edificio vuelve así a aparecer en el paisaje con la sobriedad y la precisión que caracterizan a la arquitectura rural alpina.
Nueva vida con nuevas funciones
La recuperación incorpora nuevas funciones compatibles con la estructura existente. En la planta principal se organiza la zona de día, con un espacio abierto que reúne sala de estar, comedor y cocina, además del baño y antebaño.
La planta baja conserva su carácter más rústico, manteniendo el uso de anexo y espacio de almacenamiento, mientras que la planta superior conserva la lógica espacial del antiguo pajar. La estructura de madera permanece visible y el porche exterior —la galería tradicional utilizada para ventilar y manipular el heno— continúa formando parte del recorrido del edificio. De este modo, el proyecto introduce nuevos usos sin borrar la memoria constructiva del lugar.





Intervenir desde el interior
La actualización estructural y energética del edificio se resuelve mediante una nueva estructura portante interior y un sistema de aislamiento colocado en la cara interna de los muros perimetrales.
Esta decisión permite mejorar las prestaciones del edificio sin modificar su envolvente exterior. Desde el paisaje, la cuadra pajar conserva su presencia original, evitando que la intervención altere su escala o su relación con el entorno.
La arquitectura trabaja así desde dentro, respetando la imagen y la historia del edificio en el lugar.
La fachada de madera y la luz
Las aperturas existentes se mantienen y se reinterpretan trabajando sobre el revestimiento de tablas de madera que caracteriza las fachadas de estos edificios agrícolas.
Algunas de estas tablas se transforman en elementos practicables que permiten la ventilación y la entrada de luz natural. Las superficies acristaladas se sitúan ligeramente retranqueadas respecto al plano exterior, de modo que desaparecen visualmente cuando los postigos están cerrados. Esta solución preserva la continuidad de la envolvente de madera del edificio y evita que la intervención introduzca una imagen diferente en el paisaje.
Una cuadra pajar que sigue perteneciendo al lugar
El proyecto mantiene intactos la silueta, los materiales y la presencia del edificio. La intervención busca restablecer la coherencia constructiva del edificio y prolongar su vida dentro del paisaje alpino.
En esa discreción reside precisamente su valor: una arquitectura que entiende el territorio como una construcción colectiva y que interviene en él con respeto, precisión y continuidad. El resultado es la recuperación de un elemento del paisaje habitado, donde memoria rural y vida contemporánea encuentran un nuevo equilibrio.


Proyecto: Rehabilitación de una cuadra pajar.
Ubicación: Casamazzagno, Comelico (Italia).
Terminado: 2025.
Arquitectura: C&P architetti — Luca Cuzzolin + Elena Pedrina.
Fotografía: Luca Girardini.
Fuente: C&P architetti.

C&P architetti. Elena Pedrina y Luca Cuzzolin
El estudio italiano C&P architetti fue fundado por los arquitectos Luca Cuzzolin y Elena Pedrina, ambos formados en la histórica escuela de arquitectura del IUAV University of Venice, una de las instituciones más influyentes en la cultura arquitectónica italiana contemporánea.
Luca Cuzzolin (1964. San Donà di Piave, Venecia), se graduó en arquitectura en 1994 con una tesis dirigida por el arquitecto y teórico Vittorio Gregotti. Tras finalizar sus estudios inició una etapa de formación internacional colaborando con algunos de los estudios más influyentes de Europa, entre ellos Gregotti Associati en Milán, David Chipperfield Architects en Londres y el estudio Martin und Paechter en Berlín.
Elena Pedrina (Motta di Livenza, Treviso), también se formó en el IUAV de Venecia, completando parte de su trayectoria académica en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallès (ETSAV), en Barcelona. Su tesis fue desarrollada bajo la dirección de los arquitectos Arrigo Rudi y Albert Viaplana, dentro de una generación particularmente activa en el debate arquitectónico europeo de los años noventa.
Tras diversas experiencias profesionales y periodos de trabajo en el extranjero, Cuzzolin y Pedrina volvieron a encontrarse a finales de los años noventa. Ese encuentro marcó el inicio de una colaboración profesional que cristalizó con la fundación de C&P architetti en San Donà di Piave en el año 2000.
Entre 2001 y 2008 ambos arquitectos formaron también parte del estudio asociado CCP architetti, con sede en Basilea, ampliando su campo de trabajo hacia concursos y proyectos en el contexto centroeuropeo. Durante estos años participaron en numerosos concursos nacionales e internacionales, obteniendo premios y reconocimientos que consolidaron su trayectoria profesional.
Desde su sede en el territorio del Véneto, el estudio ha desarrollado una práctica arquitectónica que abarca diferentes escalas y programas: viviendas unifamiliares, conjuntos residenciales, sedes corporativas, espacios de trabajo, arquitectura educativa, así como proyectos de interiorismo y diseño comercial para marcas y showrooms.
Una parte significativa de su actividad se ha desarrollado precisamente en ese tejido productivo del nordeste italiano, donde pequeñas y medianas empresas encuentran en la arquitectura una herramienta para construir identidad y relación con el territorio. En este contexto, el trabajo de C&P architetti se caracteriza por una aproximación sobria y pragmática que, sin renunciar a la precisión formal, busca integrar los edificios en las condiciones reales del paisaje construido.
Entre sus proyectos destacan edificios residenciales, laboratorios de investigación, sedes empresariales y espacios comerciales, desarrollados principalmente en el Véneto pero también en otros contextos europeos.
Desde 2019, junto a su actividad profesional, Elena Pedrina desarrolla también una labor académica como profesora adjunta en el IUAV de Venecia, manteniendo así el vínculo entre práctica profesional, investigación y enseñanza.
C&P architetti
Piazza A. Rizzo, 4
30027 San Donà di Piave (VE)
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+39 0421 55007
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