Fragmentos nace en Lisboa en 1994 como el proyecto compartido de cuatro arquitectos —Duarte Pinto-Coelho, Marcus Cerdeira, Miguel Martins Santos y Pedro Silva Lopes—, decididos a entender la arquitectura como una forma de leer la relación entre el espacio construido y la vida que lo habita. Actualmente se ha convertido en un estudio de más de sesenta colaboradores —arquitectos, ingenieros, diseñadores de interiores y especialistas en comunicación— dirigido hoy por ocho socios, que suman a los fundadores a Fernando Flora, Maria do Rosário Jacinto, João Paulo Branco y David Ferreira.
El trabajo de Fragmentos recorre la vivienda unifamiliar, la residencial multifamiliar y el planeamiento urbano, siempre desde equipos transversales que cruzan arquitectura, ingeniería y diseño de interiores. Esa manera de trabajar —colaborativa, atenta a la solidez de las relaciones tanto con clientes privados como con instituciones públicas— sostiene una idea de sostenibilidad entendida como equilibrio entre las personas que habitarán cada proyecto y el ritmo de un progreso técnico que el estudio asume sin dejarse arrastrar por él.
La vocación del estudio se reconoce con particular nitidez en su arquitectura residencial del litoral portugués —Comporta, Melides, Tróia, Cascais—, donde el proyecto se somete al paisaje antes que a la voluntad del arquitecto: topografía, vegetación y luz condicionan volúmenes, materiales y recorridos hasta disolver el límite entre la casa y su entorno. Es, en palabras del propio estudio, una arquitectura pensada para “proporcionar un sentimiento de pertenencia y bienestar” a quienes la habitan.
El trabajo de Fragmentos ha sido reconocido en medios como Archdaily, Design Boom, Divisare o Architizer. En 2020 recibió el Premio Nacional de Rehabilitación Urbana por la recuperación del Palacio de la Anunciada.