Casa Tramuntana, diseñada por Ohlab, habita la montaña con una arquitectura silenciosa que redefine su relación con la naturaleza

1 septiembre 2026
Una casa que se esconde para poder mirar mejor la montaña que la sostiene, y que propone la mejor forma de habitar un paisaje extraordinario sin interrumpirlo, en conversación continua con él.
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Buena parte de la arquitectura que se construye actualmente en Mallorca sigue el mismo criterio: buscar el mar, perseguir el horizonte, abrirse a la luz de la bahía. Casa Tramuntana, diseñada por Ohlab, el estudio dirigido por Paloma Hernaiz y Jaime Oliver, hace justo lo contrario. Asentada en la ladera de la montaña, en una zona residencial a las afueras de Palma, la vivienda le da la espalda tanto a la ciudad como a la costa para internarse en el bosque de pinos que sube hacia la sierra. Toma su nombre del viento del norte, el mismo que da nombre a la cadena montañosa que vertebra la isla. La casa comparte con la montaña el nombre y el carácter —discreta, fragmentada, sometida a la lógica del terreno— pero trasladado a la escala doméstica de una vivienda, como si perteneciera a la misma familia geológica que las rocas que la sostienen.

La cubierta, tapizada de vegetación, completa la estrategia de camuflaje y aporta además un beneficio térmico directo al conjunto.
 La casa le da la espalda tanto a la ciudad como a la costa para internarse en el bosque de pinos que sube hacia la sierra.
Fachada con sistema diseñado por Ohlab, producido por Huguet. Constructor: Ageitos.
La piscina, asomada al valle, funciona, sobre todo, como una lámina de agua pensada para la contemplación.
La casa comparte con la montaña el nombre y el carácter, como si perteneciera a la misma familia geológica que las rocas que la sostienen.

Arquitectura fragmentada, en diálogo con el lugar

En lugar de allanar el terreno para construir sobre él, Ohlab ha optado por fragmentar el programa en cinco unidades —cocina y comedor, salón, dormitorios, estudio y piscina— y escalonarlas siguiendo la pendiente natural, como si fueran terrazas de cultivo reconvertidas en espacios domésticos. Esta estrategia limita el movimiento de tierras, mantiene intacta buena parte de la vegetación original y permite que cada pieza se asome a un fragmento distinto del paisaje. “Esta estructura promueve una lectura topográfica del habitar, donde los usos se distribuyen según la lógica del terreno. Lo privado se mantiene separado, pero conectado. La arquitectura construye relaciones, no solo espacios.” comentan los arquitectos de Ohlab.

El patio abierto, corazón del proyecto

En el punto donde estos volúmenes casi se tocan, se abre un vacío central, un patio que rodea la roca, respetándola, que actúa como sala de estar exterior y como articulación de todo el conjunto. Los dormitorios y espacios privados quedan apartados, pero nunca desconectados. La casa funciona como un organismo de piezas autónomas y a la vez interdependientes.

Patio central, que actúa como sala de estar exterior y articulación de todo el conjunto.

Una piel pétrea, protagoniza toda la casa

El cuidado por el lugar se hace explícito en un recurso constructivo propio del estudio: grandes paneles de terrazo, de tres metros de alto y diez centímetros de grosor, fabricados con cemento y áridos de piedra que reproducen el color y la densidad de la roca del lugar. El proceso alterna precisión industrial y trabajo manual.

Los paneles se mecanizan primero con cortes profundos y ordenados, y después se fracturan a golpe de martillo, lo que deja una superficie rugosa y casi geológica que, sin embargo, conserva la disciplina ortogonal de su fabricación. No es piedra, y tampoco pretende disimularlo, es una interpretación construida del terreno, un material que más que traído hasta la montaña, parece nacido de ella y convertido en arquitectura.

La cubierta, tapizada de vegetación, completa esa estrategia de camuflaje y aporta además un beneficio térmico directo al conjunto.

Grandes paneles de terrazo fabricados con cemento y áridos de piedra que reproducen el color y la densidad de la roca del lugar.
Luminarias de Contain. Mecanismos de Font Barcelona.
La cocina, realizada en una única pieza de piedra caliza de Binissalem, sintetiza robustez y tactilidad. Diseño de Ohlab, construida por Nadal Mobiliari.
Encimera de Contract Stone.
Revestimientos interiores de 3Pols. Solados con pavimento de piedra natural de Contract Stone.
Mobiliario de Decágono y La Pecera.

El interior se funde con el paisaje

En el interior, la misma lógica de integración se traduce en una cocina tallada de una sola pieza de piedra caliza de Binissalem, en carpinterías hechas a medida y en una paleta de materiales naturales y acabados discretos que evitan cualquier alarde, permitiendo que el paisaje invada la casa y la casa se funda con el paisaje. Un óculo circular practicado sobre el vestíbulo deja caer una luz cenital que ilumina el corazón de la casa, mientras que la piscina, alargada y asomada al valle, funciona, sobre todo, como una lámina de agua pensada para la contemplación. El jardín recupera especies autóctonas —pinos, olivos, acebuches, matorral mediterráneo— con un planteamiento de bajo consumo hídrico que prolonga, también en lo vegetal, la misma discreción que rige toda la casa.

Cerrajería de Fullana. Carpintería exterior de Orell.
Lavabos y duchas de piedra natural, Contract Stone. Grifería de Dornbracht.

Habitar la montaña, en una conversación continua

Casa Tramuntana renuncia deliberadamente a ser un objeto que se mire desde fuera. Es, más bien, una manera de estar en la montaña sin alterarla en exceso. Una casa que se esconde para poder mirar mejor la montaña que la sostiene, y que propone la mejor forma de habitar un paisaje extraordinario sin interrumpirlo, en conversación continua con él.

Cubiertas
Plantas bajas

Proyecto: Casa Tramuntana.
Ubicación: Palma de Mallorca.
Terminado: 2025.
Arquitectura e interiorismo: Ohlab / Paloma Hernaiz y Jaime Oliver
Equipo Ohlab: Paloma Hernaiz y Jaime Oliver con Robin Harloff, Rebeca Lavín, Loreto Angulo, Silvia Morais, Elisabet Fábrega, Laura Colomer.
Aparejador: Jorge Ramón.
Estructura: Dicaes.
Project Manager: About Living.
Constructor: Ageitos.
Fachada: Sistema diseñado por Ohlab, producido por Huguet.
Luminarias: Contain.
Grifería: Dornbracht.
Mecanismos: Font Barcelona.
Solados: pavimento de piedra natural de Contract Stone.
Revestimientos interiores: 3Pols.
Carpintería interior: Nadal Mobiliari.
Carpintería exterior: Orell.
Cerrajería: Fullana.
Cocina: diseño de Ohlab, construida por Nadal Mobiliari, encimera de Contract Stone.
Baño: lavabos y duchas de piedra natural, Contract Stone.
Mobiliario: Decágono, La Pecera.
Fotografía: José Hevia, Anthony Perez.
Fuente: Ohlab.

Paloma Hernaiz y Jaime Oliver, arquitectos directores de Ohlab.

Ohlab

Ohlab nace en Shanghái, se consolida en Madrid y encuentra su forma definitiva en Palma de Mallorca, ciudad desde la que hoy despliega una práctica internacional de arquitectura e interiorismo. Fundado en 2007 por los arquitectos Paloma Hernaiz y Jaime Oliver, el estudio parte de una convicción compartida, que proyectar es, ante todo, investigar. Su trabajo se dirige a comprender la sociedad contemporánea —sus hábitos, su cultura, sus condiciones urbanas cambiantes— y a traducir ese conocimiento en una arquitectura arraigada en la inteligencia material y en un compromiso firme con la sostenibilidad.

Desde Palma de Mallorca, Ohlab desarrolla proyectos en los que convergen la investigación, la sensibilidad material y la precisión técnica, ofreciendo a sus clientes un enfoque de diseño que integra arquitectura e interiorismo desde el concepto hasta la obra terminada. Esa vocación por el detalle convive con una apuesta decidida por la sostenibilidad de altas prestaciones. El estudio acumula experiencia en proyectos certificados Passivhaus y Leed Platinum, y ha sido descrito por el Chicago Athenaeum como uno de los estudios emergentes más relevantes de Europa.

El reconocimiento internacional ha acompañado esta trayectoria. Ohlab ha sido nominado en dos ocasiones al Premio Mies van der Rohe y ha recibido distinciones como Architecture Firm of the Year (2022) e Interior Design Firm of the Year (2019) en los Architecture MasterPrize, el Premio Ciutat de Palma o varias selecciones en la lista AD100, además de premios del World Architecture Festival, Architectural Record, Frame Awards, Surface y los Best of Year Awards de Nueva York. Esta trayectoria se sostiene en una cartera de proyectos residenciales, hoteleros y comerciales entre los que destacan Can Bordoy, distinguido con más de veinte premios internacionales; Paseo Mallorca 15, uno de los edificios residenciales Passivhaus más altos de España; Can Santacilia, la rehabilitación de un palacio de 3.000 m² con orígenes en el siglo XIII; y Casa Xaloc, una vivienda Passivhaus de energía positiva en Mallorca. Su obra ha sido publicada en medios como The New York Times, Financial Times, Wallpaper, Monocle, Architectural Record, Interior Design, Domus, Vogue, AD o Arquitectura Viva.

Paloma Hernaiz y Jaime Oliver han compaginado esta práctica con una intensa actividad docente, como profesores de proyectos en la IE School of Architecture, el IED Madrid y la UPC de Barcelona, y como críticos invitados en universidades como Princeton y Columbia. Esa doble condición de arquitectos y docentes explica en buena medida la forma en que Ohlab entiende su oficio, situado siempre entre la construcción y la reflexión. Más recientemente, el estudio ha trasladado su sede a Nave 6A, en Palma de Mallorca, un espacio compartido con Bornhold que funciona también como plataforma de encuentros, presentaciones y exposiciones en torno al diseño contemporáneo, desde el que Ohlab impulsa colaboraciones con marcas afines como Contain o De La Espada.

Paloma Hernaiz

Paloma Hernaiz es arquitecta por la ETSAM de Madrid y Máster en Arquitectura por la Universidad de Columbia en Nueva York. Su trayectoria profesional, desarrollada entre Europa, Estados Unidos y China, combina desde sus inicios la práctica, la investigación y la docencia. Antes de cofundar Ohlab trabajó durante nueve años en estudios internacionales de referencia: Estudio Lamela / Richard Rogers Partnership en Madrid, G-tects en Nueva York —en colaboración con la oficina de Frank O. Gehry— y OMA / Rem Koolhaas en Shanghái y Pekín, una experiencia que la situó en el centro de algunos de los debates más relevantes de la arquitectura contemporánea. Completó además labores de investigación en los archivos históricos del Royal Institute of British Architects (RIBA), en Londres.

Esa doble vocación de práctica e investigación se ha mantenido constante en su carrera. Hernaiz ha sido profesora de proyectos en la IE School of Architecture, el IED Madrid y la UPC de Barcelona, y crítica invitada en universidades como Princeton y Columbia, además de impartir conferencias en instituciones como la Universitat Politècnica de Catalunya, la Universidad Europea de Madrid o el Museo Guggenheim de Bilbao. Desde Ohlab, dirige junto con Jaime Oliver una práctica que entiende la arquitectura como una forma de conocimiento aplicado a la realidad social y material de cada lugar.

Jaime Oliver

Jaime Oliver es arquitecto por la ETSAB de Barcelona, donde finalizó sus estudios con matrícula de honor, y Máster en Arquitectura por la Universidad de Columbia en Nueva York, adonde llegó gracias a una beca de la Fundación “la Caixa” tras un año de formación en Bruselas con una beca Erasmus. Antes de cofundar Ohlab desarrolló su carrera durante nueve años en oficinas internacionales como DNA y Hariri & Hariri en Nueva York, SURV en Shanghái y OMA / Rem Koolhaas en Shanghái y Pekín, itinerario que lo llevó a formar parte de algunos de los estudios más influyentes de su generación. Es además doctorando en la ETSAB de Barcelona, donde investiga en paralelo a su práctica profesional.

Su actividad docente ha discurrido por instituciones como la IE School of Architecture, en Londres y Madrid, el IED Madrid —donde coordinó el grado en Diseño— y el máster “La Gran Escala” de la UPC en Barcelona, además de su participación como crítico invitado en tribunales de Princeton, Columbia y la Universidad Europea de Madrid. Desde 2007 organiza también Pecha Kucha Madrid, una faceta que refleja su interés por la difusión y el debate en torno a la arquitectura contemporánea más allá del propio estudio. Al frente de Ohlab junto con Paloma Hernaiz, Oliver ha hecho de la investigación urbana y la estrategia de diseño una seña de identidad de la práctica del estudio.

Ohlab Mallorca. (Oficina Principal)
Francesc de Borja Moll 6A
07003 Palma de Mallorca
+34 971 919 909
+34 601 903 505
info@ohlab.net
ohlab.net
@ohlab_architecture

Ohlab Madrid
José Abascal 27, 8º
28003 Madrid.

Ohlab New York
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