Araceli Usón se forma como interiorista en la Escuela Internacional de Diseñadores Interioristas y Arte de Catalunya (DIAC-EIADE), donde se titula en 1989. Antes incluso de terminar sus estudios trabaja ya trabaja realizando proyectos en Estudio DSAN, en Barcelona, junto a Estrella Salietti y Mª José Ankli. A esa primera etapa le sigue más de dos décadas —de 1989 a 2011— en AM Asociados, desarrollando proyectos de rehabilitación, vivienda integral, retail y hostelería: los años en los que construye buena parte del criterio que hoy define su trabajo.
En 2012 funda en Sant Cugat del Vallès A! Emotional living & work, su estudio. Desarrolla ahí proyectos residenciales y profesionales on un objetivo: que la funcionalidad y la belleza convivan sin jerarquías, y que cada elemento del espacio dialogue con el conjunto. El resultado son ambientes construidos con materiales nobles, paletas suaves y una atención sostenida a la textura, pensados para durar más allá de la moda del momento. Entre sus proyectos figuran rehabilitaciones residenciales en los barrios barceloneses de la Sagrada Família, Tres Torres y Gran Via, y espacios comerciales como las tiendas de Marc Cain o la sede del COGAC (Col·legi Oficial de Gestors Administratius de Catalunya).
En 2014 funda estudioDOM junto a Elisabet Sanuy y Varvara Shabardina, socias con las que suma más de treinta años de experiencia conjunta. El estudio desarrolla proyectos integrales de interiorismo residencial, desde el concepto hasta la entrega llave en mano, con una cartera que incluye clientes internacionales propietarios de viviendas en Barcelona y la Costa Brava.
El método, en ambos estudios, es el mismo: escuchar antes de proponer. Cada proyecto arranca de un diálogo con el cliente en el que se traducen necesidades, personalidades y maneras de vivir o trabajar en soluciones espaciales concretas, acompañado por un equipo multidisciplinar —interioristas, arquitectos, especialistas en construcción— que sostiene el proceso de principio a fin. Usón resume esa ética de trabajo en tres palabras: honestidad, rigor e innovación.