Auñón Cabrera construye un hogar en Moraira (Alicante) que ahora se siente mediterráneo, sin haber perdido su historia

17 julio 2026
Los suelos de barro, que vuelven a ser protagonistas en el interiorismo, por su belleza, carácter natural y artesanal, son la clave de la nueva identidad de esta casa.
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Sin duda, Moraira es la joya escondida de Alicante. Sus calles estrechas y sus casas encaladas descienden hacia un puerto que todavía comparte el amarre de las barcas de pesca con las de recreo, herencia de generaciones que vivieron del mar antes de que llegara el turismo. Arropado por colinas y viñedos, y vigilado desde el siglo XVIII por el castillo que defendía la costa de piratas y corsarios, el pueblo mantiene una identidad reconocible y la esencia mediterránea más genuina.

Es en ese contexto donde se sitúa la casa que María José Auñón Cabrera ha reformado íntegramente, una casa que hasta ahora respondía a una estética de inspiración centroeuropea, ajena a esta zona de la Costa Blanca alicantina. Los propietarios deseaban recuperar una forma de habitar cálida y mediterránea en sintonía con su entorno, conservando el pavimento original de barro presente en toda la casa. 

El suelo de barro, clave de su nueva identidad

Los suelos de barro vuelven a ser protagonistas en el interiorismo, por su belleza, capacidad de aislamiento, facilidad de limpieza y sobre todo por su carácter natural y artesanal. La interiorista, además de conservarlos, los convierte en la clave de su nueva identidad. Sus tonos cálidos definen una paleta que se completa con blancos rotos, madera de roble, fibras vegetales y lino. El resultado es una casa donde cada material remite al mismo origen, sin contrastes que rompan la continuidad entre estancias.

Esa continuidad se percibe con mayor claridad al recorrer la planta baja. El salón, organizado en torno a un sofá modular de líneas bajas, se abre hacia el comedor a través de un mismo pavimento de barro, alfombras de fibras naturales y una luz filtrada por textiles de lino. La escalera, revestida en el mismo material cerámico, desarrolla visualmente los distintos niveles de la vivienda sin interrumpir la lectura del conjunto. En el comedor, la mesa de madera maciza, diseñada a medida por el estudio, ocupa el centro del espacio y organiza a su alrededor las sillas Wishbone de Carl Hansen, en un gesto que prioriza el diseño atemporal sobre la originalidad decorativa.

Mobiliario a medida, uno de los ejes del proyecto

El mobiliario a medida es, de hecho, uno de los ejes del proyecto, con gran protagonismo en todos los espacios. Cocina, baños, armarios, mueble tv y mesa de comedor se conciben como piezas de arquitectura integrada. Los armarios se diseñan como volúmenes de gran escala que combinan madera de roble con rejilla de fibra natural, una relectura de la carpintería tradicional que aporta ligereza visual a piezas de gran presencia.

En los baños, la interiorista introduce un contrapunto cromático. Sobre una base sobria, los nuevos revestimientos cerámicos —de la colección Harmony Lagoon— se concentran en puntos concretos y aportan textura y profundidad sin romper la armonía general. En el baño principal, una lámpara diseñada a medida para el proyecto se reviste con la misma cerámica de los paramentos, convirtiéndose en un detalle que condensa la lógica de todo el diseño: cada pieza remite a las demás.

La relación con el exterior se resuelve con la misma economía de medios. Los porches y la terraza, pavimentados en el mismo tono terroso, prolongan la vivienda hacia la piscina y el jardín, donde las palmeras y limoneros existentes se conservan como parte del paisaje doméstico. El mobiliario exterior, en madera natural y fibras trenzadas, mantiene el vocabulario material del interior y evita cualquier ruptura entre lo construido y lo vegetal.

El proyecto demuestra que mantener el pavimento original no ha supuesto una limitación, antes al contrario, la presencia del barro natural se ha convertido en el hilo conductor de una vivienda donde interiorismo, mobiliario y arquitectura comparten un mismo origen material y una misma voluntad, la de construir un hogar que ahora se siente mediterráneo, sin haber perdido su historia.

Materiales y mobiliario

Pavimentos: de barro, existentes en la vivienda. Carpintería: A medida, en madera de roble lacado al natural. Revestimiento de baños: Harmony Lagoon. Griferías: Sanycess, acabado gun metal. Sofá: Indera.  Sillas: Wishbone, de Carl Hansen. Mesa de comedor y mueble de tv : Diseño a medida, estudio Auñón Cabrera. Armario dormitorio: Diseño a medida en roble y ratán, estudio Auñón Cabrera.

Proyecto: Reforma integral de vivienda unifamiliar.
Ubicación: Moraira, Costa Blanca (Alicante).
Superficie: 234 m² (sótano 80 m². planta baja 140 m² + porches 50,28 m² + terraza 106,47 m² + piscina 36 m². primera planta alta 70 m²).
Interiorismo: Auñón Cabrera.
Fotografía: Jonathan Ristagno.
Fuente: Ana Arnau.

María José Auñón Cabrera, arquitecta técnica e interiorista, fundadora del estudio Auñón Cabrera

María José Auñón Cabrera

María José Auñón Cabrera es arquitecta técnica e interiorista, fundadora del estudio Auñón Cabrera Estudio en Moraira/ Teulada, en la Costa Blanca. Su formación combina la arquitectura técnica y el diseño de interiores. Cursa Arquitectura Técnica en la Universitat Politècnica de València, donde realiza un Máster en Conservación del Patrimonio Arquitectónico, y compagina este recorrido con estudios de Diseño de Interiores en la Escola Superior de Disseny de Valencia. Esta doble formación —técnica y proyectual— marca desde el inicio su manera de entender los espacios: la atención al detalle propia de la disciplina técnica, unida a la sensibilidad del diseño de interiores.

Después de colaboraciones con Arquitec y el estudio de Pepe Cabrera, donde profundiza en arquitectura, diseño e interiorismo, en 2014 crea su propio estudio. Nace así Auñón Cabrera Estudio, con sede en Valencia y en Moraira/Teulada (Alicante). Actualmente, doce años después, el estudio se ha consolidado como un equipo multidisciplinar que desarrolla proyectos de vivienda, hostelería, oficinas, embarcaciones y espacios culturales.

La elección de Moraira/Teulada como sede no es casual. El sosiego y el slow living de esta franja del Mediterráneo son, para Auñón Cabrera, un reflejo directo de los valores que traslada a cada diseño. El trato cercano con cada cliente —favorecido por la independencia del estudio y por la presencia constante de su fundadora— es la base de un método que entiende el interiorismo como algo personal: cada espacio debe devolver la identidad de quien lo habita.

Ese planteamiento se traduce en proyectos donde la reducción y la precisión pesan más que la acumulación: materiales, formas y recursos ajustados para que cada elemento sostenga el espacio por sí mismo. Una forma de proyectar que, con el tiempo, se ha convertido en la seña de identidad del estudio.

Auñón Cabrera Arquitectura de Interiores
Avda. Mediterráneo 43
03725 Teulada (Alicante)
aunoncabrerainteriorismo.com
@aunoncabrera

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