Nook transforma en vivienda un local comercial, consiguiendo un espacio sofisticado y sereno a partir de su espacialidad brutalista
Un bajo comercial diáfano de un edificio residencial de 1950, en el barcelonés barrio de Gràcia, con pórticos de hormigón, altura libre generosa y acceso visual a los patios ajardinados del interior de manzana.