En el interior de Ibiza, lejos de la intensidad costera, esta vivienda proyectada por el arquitecto Rolf Blakstad y el interiorista Toni Espuch está diseñada como un lugar de pausa, un refugio donde el tiempo adquiere otra densidad y la vida cotidiana se desacelera.
Los propietarios —una pareja de empresarios que buscaba una relación más serena con el paisaje— imaginaban una casa que evocara la tradición de la arquitectura ibicenca, pero creada para habitarla de forma contemporánea. El proyecto parte de esa intuición inicial: recuperar la esencia de las construcciones autóctonas de la isla y reinterpretarlas desde una sensibilidad actual. El resultado es una arquitectura de volúmenes blancos, claros y compactos, que se entrelazan alrededor del jardín y la piscina. La casa se organiza en dos niveles conectados por una paleta material sobria y esencial: madera, piedra, cal y hormigón. Elementos primarios que construyen una atmósfera silenciosa donde la luz mediterránea adquiere todo el protagonismo.







Un gran ventanal abierto al exterior actúa como eje de la vivienda y funciona como una línea de continuidad entre interior y paisaje, guiando el recorrido. Desde este punto, los espacios domésticos se desarrollan de forma natural.
Un gran espacio integra zona de estar, comedor y cocina en una única secuencia espacial. Los grandes huecos diluyen los límites entre interior y exterior, permitiendo que el jardín, la vegetación y el agua de la piscina se conviertan en parte activa del interior.
En este espacio central, el interiorismo de Espuch introduce su lenguaje característico: una convivencia deliberada de tiempos, materiales y procedencias. Piezas antiguas dialogan con mobiliario contemporáneo y objetos artesanales. Dos capiteles policromados del siglo XIII, mesas francesas de castaño del XIX o un banco toscano del XVIII aparecen integrados en el ambiente doméstico como parte de la vida cotidiana.










La cocina prolonga esta misma lógica. Su diseño combina funcionalidad y sensibilidad material, donde pequeños gestos —vajillas en tonos azul y blanco o cerámicas artesanales— aportan un carácter doméstico cercano y humano.
Si el interior se organiza desde la continuidad, el porche representa el verdadero corazón de la casa. Bajo una estructura de vigas de madera y cañizo natural, este espacio intermedio se abre hacia la piscina y el jardín. Aquí la arquitectura se diluye en una atmósfera más relajada: una cama balinesa con dosel, mesas informales, butacas de hierro y piezas recuperadas construyen un lugar pensado para detener el tiempo.
La vivienda continúa su recorrido hacia la planta superior, donde se sitúa la suite principal. Abierta a una gran terraza, este espacio se concibe como un refugio dentro del refugio. La paleta cromática —blancos, tierras suaves y textiles de lino natural— mantiene la serenidad que inunda toda la casa. Los dormitorios de invitados completan el programa manteniendo la misma atmósfera tranquila y luminosa.
En esta casa la arquitectura busca acompañar el paisaje. La materia, la luz y el silencio construyen una relación pausada con el entorno. Más que un escenario espectacular, la vivienda propone algo más difícil de alcanzar: un lugar donde la arquitectura se convierte en una forma de habitar el tiempo.







Proyecto: Casa Ibiza.
Ubicación: Ibiza.
Arquitectura: Rolf Blakstad.
Interiorismo: Azul Tierra. Toni Espuch.
Fotografía: Pere Peris.
Fuente: Isa Rendé Comunicación.

Toni Espuch. Azul Tierra
El interiorista Toni Espuch ha construido a lo largo de más de tres décadas un universo creativo profundamente personal, donde el interiorismo se entiende como una forma de narrar historias a través de los objetos y de los espacios. Nacido en Alicante, inició su trayectoria muy joven, movido por una temprana fascinación por la decoración, las antigüedades y las piezas artesanales que conservan la memoria de otras épocas. Ese interés por la belleza de los objetos y por el valor del tiempo —la pátina que dejan los años sobre la madera, el hierro o los textiles— marcaría desde el principio el carácter de su trabajo.
Su formación fue, en gran medida, autodidacta y alimentada por la experiencia directa. Durante años viajó por numerosos países buscando muebles, textiles y piezas singulares, un aprendizaje que le permitió desarrollar una mirada refinada hacia la cultura material y hacia las tradiciones artesanales de distintos lugares del mundo. Este conocimiento se convirtió en uno de los pilares de su práctica como interiorista.
Espuch entiende cada proyecto como un proceso profundamente ligado a las personas que lo habitan. Para él, el interiorismo no es una cuestión estética, sino la construcción de atmósferas que permitan vivir rodeados de belleza y confort. Sus espacios se caracterizan por la presencia de piezas antiguas, materiales nobles y piezas de mobiliario cuidadosamente seleccionadas, combinadas con diseños contemporáneos y elementos creados a medida.
Este enfoque ha dado lugar a un estilo inconfundible, donde conviven la memoria de los objetos, la serenidad de la arquitectura y una sensibilidad mediterránea que privilegia la luz natural, la amplitud espacial y una sensación de calma doméstica.
Azul Tierra. Interiorismo, objetos y cultura material
Azul Tierra, el estudio fundado por Toni Espuch en 1994, es hoy una de las firmas más reconocibles del interiorismo español contemporáneo. Nacido inicialmente en Alicante y posteriormente establecido también en Barcelona, el proyecto comenzó como una tienda y espacio creativo dedicado a reunir muebles, textiles y objetos procedentes de distintos lugares del mundo. Con el tiempo evolucionó hacia un estudio de interiorismo capaz de desarrollar proyectos residenciales y contract.
Desde sus orígenes, Azul Tierra se ha definido más como una experiencia sensorial que como una simple firma de decoración. En sus espacios conviven piezas antiguas europeas, artesanía de diversas culturas y diseños contemporáneos, creando composiciones donde cada objeto parece tener una historia propia. Esta mezcla deliberada de tiempos y procedencias constituye uno de los rasgos más característicos del universo estético de Espuch.
El estudio reúne actualmente a un equipo multidisciplinar de interioristas, arquitectos y diseñadores que trabajan bajo la dirección de Espuch. Sus proyectos abarcan viviendas privadas, hoteles, restaurantes y espacios comerciales.
Lejos de seguir las tendencias cambiantes del mercado, Azul Tierra se apoya en una visión más intemporal del interiorismo, centrada en la autenticidad de los materiales, el valor cultural de los objetos y la relación emocional que las personas establecen con sus espacios. En ese sentido, cada proyecto del estudio puede entenderse como una pequeña colección viva, donde arquitectura, mobiliario y arte dialogan para construir una atmósfera única.
Azul Tierra
Còrsega, 276-282
08008 Barcelona
+34 93 217 83 56
azultierra.es
@azultierra.94
Ángel Lozano, 2
03001 Alicante
+34 96 514 02 30
Project by Toni Espuch. Azul Tierra
