En los campos próximos a la Serranía de Ronda, cerca de Gaucín, uno de los pueblos blancos más bonitos de Málaga, y rodeado de una vegetación exuberante, un antiguo cortijo en ruinas ha renacido como un hotel boutique que parece flotar entre los recuerdos de la tradición andaluza y la vitalidad del diseño contemporáneo. Su nombre, Cortijo Génesis, no podría ser más acertado: simboliza el inicio de una nueva vida, un retorno a la esencia desde la mirada libre y sofisticada de la interiorista Victoria-Maria Geyer.
El proyecto se despliega en seiscientos metros cuadrados de arquitectura íntima, con capacidad para doce huéspedes. Cinco habitaciones, un patio encantador con fuente de azulejos de vivos colores, una piscina que refleja el cielo de la sierra y un extenso jardín diseñado según principios de permacultura, componen este refugio donde naturaleza y diseño conviven en armonía.













Geyer ha dotado al lugar de la energía vibrante de su estilo personal: un eclecticismo cromático, alegre y refinado, que bebe de la audaz estética de Palm Springs, añadiendo un distintivo toque mid-century twist californiano. En el patio, rodeado de hermosos arcos, típicos en los cortijos andaluces, tumbonas de hierro con cojines naranja ribeteados en blanco invitan al descanso, mientras que las sombrillas rayadas en azul y blanco recuerdan la proximidad del mar. Cada rincón del patio —con sus mesas de cerámica multicolor— respira un aire festivo y romántico, como si la hacienda se abriera en un abrazo generoso.
En el interior, cada habitación se inspira en una piedra semipreciosa: verde aventurina, amarillo citrino, azul lapislázuli, rojo cornalina o rosa morganita. Los muros, con sus tonos neutros, son lienzos donde las telas, los objetos y la luz trazan delicadas vibraciones de color. Piezas artesanales y obras singulares, como las cabezas de rafia tejida de Natalia Brilli o los tapices modernistas de Marc Baumann, conviven con lámparas de Heaps & Woods, alfombras de Elitis y Edelgrund o estores de Pierre Frey, componiendo una colección de interiores que es tan personal como cosmopolita.










Las zonas comunes se convierten en el alma del hotel. En el salón, los sofás Wenceslas de Heimat, —la colección de Victoria-Maria— dialogan con telas de rayas naranjas y blancas de Manuel Canovas, frente a una mesa Roger Capron de los años 60 y, un lienzo de Gordon Hopkins titulado The Lemon Bowl, sobre la chimenea, introduce una nota artística fresca y luminosa. En la sala de lectura, un techo de listones pintados a mano en arco iris despliega un ritmo jubiloso, acompañado de un sofá de Popus Edition y textiles de Maison Thevenon que aportan un aire étnico y chic. En la cocina, el resplandor de los azulejos color azafrán aporta gran luminosidad al espacio.
Cada objeto ha sido elegido con el cuidado de un coleccionista: ahí está, como un guiño a la contemplación, la hamaca Waldemar Rothe de 1974, de la Galería Morentz, una pieza singular que habla de la pasión de la diseñadora por los hallazgos únicos con historia.
Cortijo Génesis es, en definitiva, un refugio íntimo y exuberante, donde el diseño se convierte en una forma de hospitalidad. Victoria-Maria Geyer logra que cada estancia sea un universo de color y emoción, un lugar donde la belleza acoge y celebra la vida.







Proyecto: Cortijo Génesis.
Ubicación: Cerca de Gaucín (Málaga).
Interiorismo: Victoria-Maria Geyer.
Terminado: 2025.
Fotografía: Matthieu Salvaing.
Obras y piezas destacadas: Cabezas de rafia tejida de Natalia Brilli. Tapices modernistas de Marc Baumann. Lámparas Cronos y Manon de Heaps & Woods. Alfombras Elitis y Edelgrund. Persianas de tela de Pierre Frey. Salón: Sofás Heimat, colección de Victoria-Maria Geyer, telas de Manuel Canovas. Mesa Roger Capron años 60, lienzo The Lemon Bowl de Gordon Hopkins. Hamaca Waldemar Rothe de 1974 de Rosenthal/Morentz Gallery. Sala de lectura: Sofá Popus Edition con textiles Maison Thevenon.

Victoria-Maria Geyer
Nacida en Alemania y establecida en Bruselas desde hace más de una década, Victoria-Maria Geyer se ha convertido en una de las voces más singulares del interiorismo europeo. Su obra, marcada por un refinado eclecticismo, revela la capacidad de transformar los espacios en narraciones habitadas, donde la historia personal de quien los vive dialoga con un presente vibrante y atemporal.
Formada en la exigencia de la tradición germánica y enriquecida por una sensibilidad cosmopolita, Victoria-Maria ha sabido aunar la sobriedad de las líneas con la delicadeza de los detalles. En sus proyectos, el color adquiere un protagonismo preciso, nunca estridente, siempre armonizado con materiales nobles y una cuidada selección de mobiliario, obras de arte y piezas vintage. El resultado son atmósferas con carácter, llenas de vida, que trascienden las modas para convertirse en reflejo íntimo de quienes las habitan.
Desde su estudio en Bruselas, ha desarrollado proyectos residenciales y hoteleros en Bélgica, Francia y España, consolidando un lenguaje propio que se alimenta tanto de la elegancia clásica como de la espontaneidad contemporánea. Cada interior que firma encierra un equilibrio entre frescura y sofisticación, entre la calidez doméstica y la fuerza expresiva de lo artístico.
Hoy, el nombre de Victoria-Maria Geyer está asociado a un interiorismo con alma, capaz de emocionar y sorprender. En cada espacio que diseña late la convicción de que la belleza es también una forma de hospitalidad: un modo de acoger, de cuidar y de celebrar la vida.
Fuente: APR. Alexandra Public Relations.
Victoria-Maria Geyer
Rue François Stroobant, 6
1050 Brussels. Bégica
info@victoria-maria.com
victoria-maria.com
Project by Victoria-Maria Geyer
