Situada en Agios Mattheos, una zona rural conocida por su belleza natural, con colinas boscosas y vistas al mar de Souda, a la ciudad de Chania y a las Montañas Blancas, esta vivienda de piedra surge como un homenaje íntimo a la vida al aire libre, a la tradición y al presente. “Es mi lugar favorito en la Tierra”, confiesa la diseñadora. “Y también mi proyecto más personal hasta la fecha”.
Cari Giannoulias, que actualmente vive en Estados Unidos, comenta: “Los padres de mi esposo son griegos, el padre de Mazeka, un pequeño pueblo, y la madre de Asfendiou, Sfakia, cerca de Chania. Aunque él pasaba los veranos viajando por Grecia, Chania siempre ha sido su hogar, y yo me enamoré de esta ciudad. En ella nos casamos, bautizamos a nuestros hijos y visitábamos a su abuela cada verano. Después de unos años, decidimos pasar más tiempo en Chania y buscamos un terreno para construir”.







Un diálogo con el paisaje cretense
El proyecto parte de un claro objetivo: integrarse en el lugar. La vivienda, asentada sobre una pendiente suave, se organiza en torno a un patio central con forma de “Π” griega, evocando la arquitectura vernácula. Las transiciones entre interior y exterior son fluidas, casi imperceptibles, gracias a grandes aberturas con marcos mínimos que conectan visualmente los espacios interiores con la piscina, el jardín mediterráneo, el pequeño olivar y los huertos.
La privacidad se protege mediante una combinación de vegetación y aberturas estratégicas. Hay zonas para el descanso, rincones de sombra y un espacio para jugar al tenis. Todo invita a vivir despacio, al ritmo del clima y la naturaleza.




Tradición, emoción, materia
La casa está impregnada de referencias a las viviendas tradicionales de los pueblos cretenses. “Me inspiré en su sencillez, en esa calidez que te hace sentir bienvenida”, recuerda Cari. “Eran casas que contaban historias: generaciones que pasaban, objetos que quedaban. Quise recrear esa sensación, llenando nuestro hogar de piezas significativas para nuestra familia”.
El interior habla un lenguaje sereno. Una paleta de tonos neutros refuerza la sensación de calma y de vida pausada. Las ventanas van de suelo a techo para ceder protagonismo al entorno. Incluso los baños prescinden de espejos: lo que se refleja es el paisaje, no la imagen de uno mismo. “Hasta la piscina se diseñó para parecerse al mar”, comenta la diseñadora.





El enfoque material fue, también, un acto de respeto y autenticidad. “En la isla no tienes acceso a infinitas opciones. Eso te obliga a pensar diferente, a buscar soluciones creativas con lo que hay”, explica la diseñadora. La piedra se eligió directamente en la montaña. Cada bloque fue tallado a mano, sin láser, con clavos e hilo como antaño. Las paredes se revistieron con patiti, un material griego natural que les confiere una pátina de tiempo vivido. Las vigas y pérgolas fueron cortadas a mano. Y en toda la casa, los materiales evitan lo sintético: cerámica, lino, algodón, mármol, madera, yeso, ratán, cuero, metal.


Una casa que respira con el tiempo
Diseñar para una misma implica enfrentarse con sinceridad a los propios deseos y formas de vivir. “Siempre me centro en cómo vive cada persona para diseñar su hogar”, dice Cari. “Con el mío hice lo mismo. Fue fácil, pero muy meditado. Esta casa refleja cómo vivimos ahora, aunque sé que cambiará con nosotros. Le hemos dejado espacio para respirar”.
Ese tiempo de reflexión se extendió durante todo el proceso. Cari mantuvo conversaciones remotas con los arquitectos, enviando bocetos, afinando cada línea, cada detalle. “Fue un aprendizaje inmenso. Estaba en un país extranjero, con otras leyes, otra lengua, otra forma de construir. Todo era nuevo”, recuerda. Y, sin embargo, de esa inmersión nació algo esencial. “Este proyecto me ha transformado, me ha enraizado de forma inesperada y ha reavivado mi aprecio por la sencillez de la vida y las conexiones significativas. Ha dado lugar a la creación de un maravilloso hogar que atesoraremos durante generaciones, lleno de recuerdos y amistades imborrables. Grecia, Creta, Chania: ¡No tengo palabras para agradecerles!»









Proyecto: Casa de vacaciones de Cari Giannoulias.
Ubicación: Agios Mattheos, Creta (Grecia).
Interiorismo: Cari Giannoulias Design.
Arquitectura: Scope Architects.
Paisajismo: Fytron Landscape.
Construcción: Schema Development y Vavoulas Construction.
Fotografía: Helen Cathcart.
Estilismo: Sania Pell.
Terminado: 2024.
Superficie interior: 370 m2.
Distribución: 3 niveles, 5 dormitorios, 4 baños y medio, sala principal, salón exterior, sala de cine y sala de lectura.
Fuentes: Cari Giannoulias Design y Karine Monié Studio.

Cari Giannoulias
Cari Giannoulias destaca como una figura serena y apasionada en el universo del interiorismo, creadora de espacios que cuentan historias en los que la vida cotidiana se desarrolla con elegancia natural. Formada en Boston University, su trayectoria profesional se inició en el mundo del marketing para la industria del entretenimiento, en empresas como Creative Artists Agency y Universal Pictures, donde alternó con talentos y creativos.
Cuando Cari se trasladó a Chicago con su marido para construir su primera casa, decidió ocuparse ella misma del diseño de interiores. Esta experiencia le condujo a fundar su propio estudio de interiorismo, en el que ha desarrollado un lenguaje estético basado en la sofisticación discreta y el glamour sereno. Su original estilo es una mezcla de lo valioso con lo cotidiano, las pieza antigua con la creación contemporánea, todo conjugado en composiciones que parecen construidas lentamente, con intención narrativa y profundidad emocional. Ver biografía completa.
Cari Giannoulias Design
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Project by Cari Giannoulias
