La elegancia parisina interpretada por el diseñador Nathan Baraness en su apartamento de Saint-Germain-des-Prés
Un universo íntimo en el que conviven el pasado y la modernidad. Maderas nobles, mármoles teñidos, obras de arte y piezas de autor componen un lenguaje personal que celebra la materia, el tiempo y la experiencia de habitar.