La elegancia parisina interpretada por el diseñador Nathan Baraness en su apartamento de Saint-Germain-des-Prés

27 octubre 2025
Un universo íntimo en el que conviven el pasado y la modernidad. Maderas nobles, mármoles teñidos, obras de arte y piezas de autor componen un lenguaje personal que celebra la materia, el tiempo y la experiencia de habitar.
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En la Rue Jacob de Saint-Germain-des-Prés, oculto tras un discreto patio interior, Nathan Baraness encontró este apartamento. Un sueño inesperado para el diseñador, que lo ha convirtido en un espacio a su medida, que respira tiempo, silencio y carácter, donde el pasado y el presente conviven en una armonía serena. Un ejercicio de equilibrio entre la elegancia parisina y la expresión contemporánea, donde cada materia y cada objeto componen un relato sobre el habitar.

Baraness despliega aquí todo su universo creativo: una sensibilidad que abraza la arquitectura interior y el diseño de objetos con la misma devoción. En este proyecto, el diseñador convierte el espacio en una composición tridimensional de texturas, volúmenes y obras de arte, donde la historia y la modernidad se entrelazan como si siempre hubieran coexistido.

Asiento de cuero tachonado Slipper Chair de Pierre Lottier 1950s. Cuadro de Judit Reigl, Ecriture en masse – Transformation III. 1961. Cortesía de Galerie Dina Vierny. Escultura de bronce sobre la chimenea La Main à la poire de Robert Couturier, 1993. Cortesía de Galerie Dina Vierny.
Sofá Camaleonda de Mario Bellini, 1970. B&B Italia. Mesa de centro de madera de raíz barnizada modelo TRV de Willy Rizzo, 1970s. Alfombra de lana All Hands de Giancarlo Valle. Nordic Knots. Cortinas de lana The Grand. Nordic Knots. Lámpara en nicho Mojave de Nathan Baraness & Maryna Dague, 2022. Ligne Roset.
Escultura de bronce Baigneuse debout de Aristide Maillol, 1900. Cortesía de la Galerie Dina Vierny. Consola de hierro forjado y cristal: Francia, 1930-1950. Espejo de madera de nudo Lake No. 4. Nathan Baraness y Maryna Dague, 2021.Noom. Lámpara de pie de tela y metal Dórica de Jordi Miralbell & Marioan Raventós, 1994. Santa & Cole. Cesta de cerámica trenzada: España, 1950-1970.
Mesa auxiliar acero inoxidable cromado y cristal: Eileen Gray, E-1027, 1927. ClassiCon. Lámpara de pared de acero negro y cristal opalino Hanging No.2 de Muller Van Severen. Valerie Objects.
Pintura Mouvement de danse de Henri Matisse, 1945. Cortesía de Galerie Dina Vierny. Silla de madera de cerezo, terciopelo y bronce Olivia de Jules Leleu, 1940. Maison Leleu. Lámpara de pie de cerámica MA-HO-L1 de Marie & Alexandre, 2022. Cortesía de Galerie Signé.
Escultura en bronce Torse de Méditerranée de Aristide Maillol, 1905. Cortesía de Galerie Dina Vierny. Silla de cuero y metal cromado modelo Cantilever de Mart Stam, 1926. Thonet. Lámpara de mármol y metal lacado Snoopy de Achille & Pier Giacomo Castiglioni, 1967. Flos.

La luz, protagonista silenciosa, entra desde el sur y acaricia el salón de techos recuperados, donde antiguas vigas blancas revelan su estructura, y el parquet en espiga marca el compás clásico. Frente a la chimenea de mármol negro, una alfombra de Giancarlo Valle para Nordic Knots introduce una nota juguetona. El mobiliario —una mezcla de piezas icónicas y hallazgos vintage— teje un diálogo entre épocas y estilos: un sillón tachonado de los años 50, un sofá Camaleonda de Mario Bellini, una mesa de raíz de nogal barnizada, lámparas de Muller Van Severen y Santa & Cole, y las obras de Judit Reigl, Henri Matisse y Aristide Maillol prestan al conjunto una vibración artística que impregna toda la casa.

En el comedor, el color es un lenguaje en sí mismo. Un banco de terciopelo amarillo solar, una mesa de mármol Emperador y una composición geométrica inspirada en Mondrian aportan ritmo y energía. Los platos de porcelana de Claude Gilli dialogan con una pintura de Serge Poliakoff y un carro-bar de Cesare Lacca, mientras la vajilla, los bronces y las flores de Debeaulieu completan el cuadro doméstico de una modernidad cálida.

El dormitorio, revestido de tejidos en tonos tierra, invita al recogimiento. La cama encastrada en una hornacina se convierte en un pequeño santuario, iluminado por lámparas de cerámica y presidido por una pintura de Miró. En un rincón, la inesperada presencia de una silla de resina de Gaetano Pesce introduce el gesto lúdico y experimental que tanto atrae al diseñador.

Pintura Composition (Blanc rouge jaune) de Serge Poliakoff, Composición, 1966. Cortesía de Galerie Dina Vierny. Sillas de haya teñida Modelo 3300 Bruno Rey, 1971. Dietiker.
Lámparas colgantes de papel Conicas MT2 Gabriel O. Cole, 1983. Santa & Cole.
Mesa de mármol Emperador y roble barnizado: hecha a medida.
Banco de terciopelo Pierre Frey, hecho a medida.
Escultura de cerámica Fleur qui marche de Fernand Léger, 1952. Cortesía de Galerie Dina Vierny. Escultura de bronce Petit cheval pince à linge de Robert Couturier, 1998. Cortesía de Galerie Dina Vierny. Plato de cerámica sobre el aparador Sin título de Jaber, 1980-90. Colección privada.
Escultura de bronce Le Pigeon de Fernand Léger, 1950. Cortesía de Galerie Dina Vierny. Lámpara de plástico naranja Nessino de Giancarlo Mattioli, 1967. Artemide. Ollas de cerámica: Mado Jolain, 1950-1960. Figures Design. Horno holandés de hierro fundido: Le Creuset, 1925. Mortero de mármol vintage: Francia.
Plato de plata Joueur de flûte et Cavaliers de Pablo Picasso, 1956. Cortesía de Ateliers Hugo. Silla de fresno teñido y papel tejido Leggera de Gio Ponti, 1952. Cassina. Jarra de cerámica Modelo B Claude Dumas, 1955.

En el despacho, un lugar para el pensamiento, el trazo y la contemplación, destaca una mesa en madera de nogal. Frente a la ventana, un torso de bronce de Maillol recuerda la importancia de la forma y la proporción. Allí, entre instrumentos de medición antiguos y una lámpara Snoopy de Castiglioni, la memoria de la artesanía convive con la precisión industrial.

La cocina, con su mármol Rosso Levanto y su pavimento de piedra de Borgoña, resume la esencia del proyecto: nobleza y autenticidad. Un plato de Picasso y una escultura de Fernand Léger se integran con naturalidad entre cerámicas de Mado Jolain y utensilios cotidianos.

Cada estancia está pensada como una escena habitable, donde los objetos no son meros adornos sino protagonistas de una historia personal. Las lámparas diseñadas por Baraness junto a Maryna Dague —como la Mojave o la Dina— se entrelazan con piezas de grandes maestros del siglo XX y con obras editadas por galerías como Dina Vierny o Noom, revelando la profundidad cultural de la mirada de Nathan.

Este apartamento supone una declaración de principios. Una oda al arte de vivir rodeado de belleza, donde la materia tiene voz y el tiempo parece suspenderse. Nathan Baraness logra que la vida cotidiana se sienta como un gesto estético, donde cada detalle, cada color y cada textura cuentan una historia que solo el ojo atento sabe descifrar.

Pintura Ma de Proverbis de Joan Miró, 1970. Colección privada. Escultura en el muro bajo, Petite nuit de Aristide Maillol, 1902. Cortesía Galerie Dina Vierny. Mesitas de noche de teca Fresco de Victor Wilkins, años 50. Lámparas de cerámica: Sylvie Barbara. Galería Møbler. Cama de roble barnizado y tintado: hecha a medida. Cojines de lana. Pierre Frey hechos a medida.
Escultura de bronce Torse de Méditerranée de Aristide Maillol, 1905. Cortesía de Galerie Dina Vierny. Silla de madera: Gerrit Rietveld, Zig-Zag, 1973. Cassina. Lámpara de latón y alabastro Dina lamp de Nathan Baraness y Maryna Dague. Maison Pouenat. Espejo de plástico Quadrat de Arne Darnell, años 70. Hammarplast. Silla de cuero y metal cromado Cantilever, modelo de Mart Stam, 1926. Thonet. Herramientas de medición en madera, acero y latón.
Silla de resina Come stai ? chair de Gaetano Pesce. Bottega Veneta, 2022. Colección privada. Lámpara de cerámica: Sylvie Barbara. Galerie Møbler.
Plato de arcilla blanca Visage de faune de Pablo Picasso, 1955. Cortesía de Ateliers Hugo. Sillón de madera de haya teñida con paja trenzada Carimate de Vico Magistretti, 1959. Cassina. Aparador de metal lacado y acero inoxidable cromado Modelo 02 de Fritz Haller & Paul Schaerer, 1963. USM Haller. Jarrón de cerámica: Mado Jolain, 1950-1960. Diseño de figuras. Jarrón de cristal de Murano modelo llamado «Sommerso» de Flavio Poli, 1950-1970. Lámpara de cerámica esmaltada y lino Red table lamp de Marie Michielssen, 2024. Serax.
Cuadro Neuf Moules Mâlic de Marcel Duchamp, 1914-15 / 1938-39. Cortesía de Galerie Dina Vierny. Silla de roble y paja trenzada: conocida como «chaise coin de feu», 1950-1970.
Espejo vintage de roble patinado. Aplique de cerámica y cristal opalino modelo 6067 de Wilhelm Wagenfeld, 1958. Lindner.

Proyecto: Jacob.
Ubicación: Rue Jacob. París.
Diseño Interior: Nathan Baraness.
Terminado: 2025.
Fotografía : Matteo Verzini.
Arte : Galerie Dina Vierny, Ateliers Hugo & private collections.
Arreglos floares : Debeaulieu.
Fuente: Nathan Baraness.

Nathan Baraness

Nathan Baraness es un diseñador francés cuya mano dibuja tanto el espacio habitable como el objeto-ornamento con la misma sensibilidad evocadora. Graduado en la prestigiosa École cantonale d’art de Lausanne (ECAL), su formación académica se enriqueció con experiencias prácticas en Lausana, Milán y, finalmente, en París, donde su mirada ha adquirido una voz propia.  

Desde su estudio parisino, Baraness articula dos vertientes íntimamente vinculadas: la arquitectura interior que interpreta como un relato del habitar y el diseño de producto, cuya expresión ocupa con elegancia el terreno de los objetos y muebles que acompañan la vida. Su firma, recogida en los muros de su oficina y en las piezas que diseña, es el fruto de una fuerza motriz: la curiosidad. A través del espacio que le rodea, de los objetos antiguos que colecciona, de los materiales y el saber hacer que admira —o incluso del cine que ama—, Nathan forja un lenguaje formal que es al mismo tiempo sobrio y poético.  

En el ámbito del interiorismo, Baraness entiende el espacio como una receta fina, una mezcla de texturas, colores y matices que devienen lenguaje narrativo. En su propio apartamento en la calle Jacob, en el barrio de Saint‑Germain‑des‑Prés, ha experimentado con este pensamiento: un muestrario de piezas antiguas y modernas, materiales nobles y elementos industriales, un parquet en espiga dialogando con chimeneas de mármol, cobre, latón, mosaicos y travertino.

En el diseño de producto, su enfoque busca formas refinadas, líneas atemporales, sin pretensiones: la huella del proceso industrial dialoga con la perfección callada del gesto artesanal. Ya sea en mobiliario, objetos decorativos o piezas de edición, Baraness combina elegancia, detalles meticulosos y un aprecio profundo por los materiales. Su práctica no distingue entre interiorismo y diseño de producto: ambos ámbitos se nutren mutuamente, generando un ecosistema creativo donde el mueble puede reconocer el espacio y el espacio el mueble.

Comprometido con la exploración —y también con la responsabilidad—, su estudio ha recibido reconocimientos relevantes: ganador del Archiproducts Design Awards en 2022 (decor), finalista y premiado en los Bolia Design Awards (2020-21) y ganador del Cinna Design Award en 2019 (2º premio).  

Hoy, Nathan Baraness sigue habitando ese lugar híbrido entre el arte y el uso, entre la habitación doméstica y el objeto de deseo. Desde su base en París, ofrece al entorno contemporáneo ambientes que parecen haber sido tejidos con el paso del tiempo, muebles que parecen haber existido siempre, y espacios que invitan a la permanencia, al recogimiento y a la poesía cotidiana.

Nathan Baraness
51 rue de Seine
75006, Paris
+33 (0) 6 28 53 66 65
info@nathanbaraness.com
www.nathanbaraness.com
@nathanbaraness