Salón con sofá «On the Rocks» de Edra, chimenea revestida de zelliges en blanco y negro y obra de Rosie Cartier.

Victoria-Maria Geyer diseña un adosado familiar en Bruselas exhibiendo un canto al color, la luminosidad y la vida compartida

8 octubre 2025
La transformación de esta vivienda llevó casi cinco años lo que habla de una profunda reflexión entre el cliente y la diseñadora: no es un proyecto de decoración, sino un trabajo de arquitectura de los espacios para dotarlos de identidad.
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En la vibrante ciudad de Bruselas se encuentra este adosado familiar reinventado ahora por la interiorista Victoria-Maria Geyer. Es un relato afectivo, tejido entre capas de memoria y estética. La propia Victoria-Maria define este proyecto como una whimsical family villa, una vivienda diseñada para una pareja con cinco hijos (y un conejo).

La transformación de esta vivienda llevó casi cinco años lo que habla de una profunda reflexión entre el cliente y la diseñadora: no es un proyecto de decoración, sino un trabajo de arquitectura de los espacios para dotarlos de identidad, en el que Victoria-Maria introduce piezas de su propia colección Heimat, y otras seleccionadas de artistas como Marcel Arnaud o Simon Buret, para desarrollar un lenguaje con carácter.  

Luz y color: un collage emocional

Uno de los grandes aciertos del proyecto es el tratamiento de la luz. Cada estancia parece haber sido creada para “respirar”, invitando al distrute visual y al gozo. Las capas cromáticas —papeles pintados con motivos pronunciados, tonos radiantes, contrastes sutiles— funcionan como partituras que animan el día a día, proyectando energía y también ternura.  

A nivel compositivo, Victoria-Maria apuesta por una libertad estructural: mobiliario ecléctico, yuxtaposiciones inesperadas, densidades de objetos que no agotan la armonía, más bien la reinventan. Cada rincón invita a la mirada curiosa: una lámpara barroca junto a un sillón moderno, una pared vibrante como fondo para una escultura sutil. En lugar de una estética uniforme, el proyecto desarrolla un collage emocional.  

Espacios con narrativa propia

En cuanto a la distribución de los espacios la interiorista elige zonificar sin divorciar, dispone islas de intimidad dentro de la continuidad visual. Cada habitación parece tener su propia narrativa, pero todas dialogan bajo un objetivo común: hacernos sentir en casa.

En el recibidor ya vemos un manifiesto de intenciones: barandillas pintadas en rojo intenso “Eating Room Red” de Farrow & Ball, arte cubista y piezas icónicas como el Flower Bucket de Josef Hoffmann de 1930 o esculturas contemporáneas de Simon Buret reforzando el carácter expresivo del acceso a la casa.

Salón: el corazón del proyecto

El salón es el corazón del proyecto: un mosaico de referencias y estilos que vibra en perfecta armonía. El sofá “On the Rocks” de Edra, tapizado en un tejido de Pierre Frey, se enfrenta a un patchwork de piel setentero adquirido en Morrentz. Entre ellos, mesas con incrustaciones de hueso y un sofá biplaza diseñado por la propia Victoria-Maria aportan singularidad. El arte ocupa un lugar esencial: collages de fieltro de Rosie Cartier, esculturas de Sosso Houtopoulu Contaratou y objetos chinos decimonónicos se alternan con pequeños tesoros como una caja verde de Villeroy & Boch de 1930.

Salón: Sofá «On the Rocks» de Edra en tejido “Freddo Castagno” de Pierre Frey.  Cortinas: “Shabby Houblon” de Pierre Frey.  Pintura: «Le Parchemin» en las vigas y «La Madeleine» en las paredes, de Ressources.  Juego de café Vallauris, 1960.  Sofá patchwork vintage de piel de tres plazas, Morrentz, 1970.  Obra de arte: collage de fieltro de Rosie Cartier (1939-2014), Bélgica.  Jardinera china del siglo XIX, casa de subastas Antenor.  Caja verde pequeña: Villeroy & Boch, 1930, por Watteeu Gallery.  Escultura de Sosso Houtopoulu Contaratou, 1976, por Watteeu Gallery.  
Chimenea: zelliges en blanco y negro de Popham Design. 
Mesas auxiliares con incrustaciones de hueso de Creativ Light. Sofá de dos plazas “Wenceslas” de Victoria-Maria, tapizado en “Calypso” de Jim Thompson. 

Cocina y comedor

El comedor, vestido en seda “Shiva Roussillon” de Pierre Frey, se organiza alrededor de la mesa “Clémence” diseñada por Victoria-Maria, acompañada por sillas italianas de los años cuarenta y una alfombra belga de López. La lámpara escultórica en pan de oro y cristal, junto con obras de la portuguesa Carolina Queiroz Cunha, confieren al espacio un aire ceremonial y cálido a la vez.

En la cocina, la artesanía marroquí de los zelliges de Mosaic Factory se alía con la fuerza de la piedra volcánica italiana y la calidez de la madera de nogal realizada a medida en Bélgica. Una suspensión de pan de oro de Labyrinthe y vajillas Vallauris de los años sesenta completan la escena, donde la vida familiar se despliega con naturalidad.

Comedor: Paredes revestidas en seda “Shiva Roussillon” de Pierre Frey. Techo pintado en «Le Bien Aimé» de Ressources. Mesa “Clémence” de Victoria-Maria en laca blanca. Sillas italianas de los años 40, Watteeu Gallery. Lámpara suspendida de pan de oro y cristal de Labyrinthe. Estores y cortinas: “Tonga Santal” de Pierre Frey. Alfombra “Millepoints” de Lopez, Bélgica.  Plato de cerámica vintage.
Aparador en cerámica verde de Flair Firenze. Jarrón cerámico de Asiatides. Obra: díptico de Carolina Queiroz Cunha, Portugal. Candelabros de plata vintage, 1940. Velas: “Esther & Erick”, Dinamarca, en tono nude. 
Cocina: Lámpara suspendida en pan de oro de Labyrinthe.  Mesa de cocina vintage en travertino con incrustaciones de latón.  Suelo de parquet. 
Estores: lunares en blanco y negro «Dora» de Boussac. Jarrón cerámico de Asiatides.  Banco: zelliges de Mosaic Factory, Marruecos. Cojín del banco tapizado en “Canyon” de Pierre Frey. 
Encimera de piedra volcánica rosa, hecha en Italia.

Dormitorio y vestidor

En el dormitorio, el papel pintado “Sunny” de Victoria-Maria para Pierre Frey ilumina las paredes, extendiendo un ambiente cálido que se subraya con lámparas solares y lunares de Höllander. La biblioteca a medida en roble y la cabecera en terciopelo “Capri II Granata” intensifican la atmósfera, mientras piezas históricas como el jarrón blanco de Pol Chambost aportan una memoria de los años cuarenta franceses.

El vestidor se concibe como un santuario textil: isla tapizada en tejido “Ercole” con ribetes de Houlès, cortinas en “Pain Brûlé” de Pierre Frey y herrajes de latón de Thea que confieren un aire ceremonial al acto de vestirse.

Dormitorio principal: Papel pintado: «Sunny» de Victoria-Maria para Pierre Frey.  Lámpara de techo con forma de sol de Höllander.  Biblioteca a medida en roble.  Cabecero en terciopelo “Capri II Granata” de Pierre Frey.  Alfombra lisa de seda color marfil.  Lámparas de mesilla con forma de luna de Höllander. Libros y jarrones de Allorigine, Italia.  Jarrón blanco sobre la chimenea: Pol Chambost, Francia, 1940.  Chimenea y molduras pintadas en “Ayers Rock” de Ressources Paint.  Butaca de Marco Zanuso para Arflex, Italia, 1950. 
Vestidor a medida en roble.  Banco con cojín tapizado en “Capri II Granata” de Pierre Frey.  Encimera de la isla tapizada en “Ercole” de Pierre Frey con ribete de Houlès, París.  Alfombra lisa de seda color marfil.  Butaca de Marco Zanuso para Arflex, Italia, 1950.  Cortinas y estores en “Pain Brûlé” de Pierre Frey.  Jarrón cerámico de Asiatides.  Tiradores de latón de Thea.  Marco de la puerta pintado en “Eating Room Red” de Farrow & Ball. 

Baño: artesanía y sensualidad

El baño es un espacio de frescor táctil y cromático: los suelos con mosaico “Eclipse 25” de India Mahdavi para Bisazza conviven con azulejos esmaltados de terracota y un techo pintado en “L’abîme” de Ressources. Las lámparas de Mullan y los espejos de hierro vintage completan un escenario que funde artesanía, geometría y sensualidad.

Lo que más conmueve del proyecto es el hecho de que no es un ejercicio exhibicionista: es el hogar de una familia numerosa, un lugar que celebra los gestos cotidianos. Ese resultado —tan difícil de lograr— se intuye en los detalles elegidos: selecciones cuidadas, sin ostentación, consiguiendo el equilibrio entre estética y funcionalidad.

Sin duda este proyecto es un territorio para la inspiración que a cualquier diseñador de interiores no le dejará indiferente.

Baño: Apliques de pared de Mullan.  Suelo: baldosas de cemento “Eclipse 25” de India Mahdavi para Bisazza. Paredes: nuevos azulejos de terracota esmaltada. Techo pintado en “L’abîme” de Ressources. Espejo de hierro: pieza vintage. Estores: “Montreal” de Pierre Frey. 

Proyecto: Dimitri.
Ubicación: Bruselas.
Terminado: 2025.
Arquitectura de interiores: Victoria-Maria Geyer.
Fotografía: Clement Vayssieres.
Estilismo: Sarah de Beaumont.
Fuente: Alexandra PR.

Victoria-Maria Geyer

Nacida en Alemania y establecida en Bruselas desde hace más de una década, Victoria-Maria Geyer se ha convertido en una de las voces más singulares del interiorismo europeo. Su obra, marcada por un refinado eclecticismo, revela la capacidad de transformar los espacios en narraciones habitadas, donde la historia personal de quien los vive dialoga con un presente vibrante y atemporal.

Formada en la exigencia de la tradición germánica y enriquecida por una sensibilidad cosmopolita, Victoria-Maria ha sabido aunar la sobriedad de las líneas con la delicadeza de los detalles. En sus proyectos, el color adquiere un protagonismo preciso, nunca estridente, siempre armonizado con materiales nobles y una cuidada selección de mobiliario, obras de arte y piezas vintage. El resultado son atmósferas con carácter, llenas de vida, que trascienden las modas para convertirse en reflejo íntimo de quienes las habitan.

Desde su estudio en Bruselas, ha desarrollado proyectos residenciales y hoteleros en Bélgica, Francia y España, consolidando un lenguaje propio que se alimenta tanto de la elegancia clásica como de la espontaneidad contemporánea. Cada interior que firma encierra un equilibrio entre frescura y sofisticación, entre la calidez doméstica y la fuerza expresiva de lo artístico.

Hoy, el nombre de Victoria-Maria Geyer está asociado a un interiorismo con alma, capaz de emocionar y sorprender. En cada espacio que diseña refleja la convicción de que la belleza es también una forma de hospitalidad: un modo de acoger, de cuidar y de celebrar la vida.

Victoria-Maria Geyer
Rue François Stroobant, 6
1050 Brussels. Bégica
info@victoria-maria.com
victoria-maria.com
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