Fundado en 2002 en Formentera por Marià Castelló (Ibiza, 1976), su estudio opera como un taller de pequeño formato dedicado a arquitectura y paisaje, con una producción mesurada y un fuerte anclaje al territorio. Desde 2017, la arquitecta de Formentera Lorena Ruzafa Tur se incorpora al estudio, afianzando una práctica que trabaja con la luz mediterránea, los ritmos del lugar y una materialidad honesta que dialoga con la tradición insular.
Castelló es arquitecto por la ETSAB (UPC) desde 2002 (con honores) y, ya desde sus inicios, su obra se ha difundido en publicaciones internacionales y se ha mostrado en la Bienal de Venecia (Pabellón Catalán, 2012). Entre los hitos tempranos figura el premio “Emerging Architect” en los VI Premios de Arquitectura de Ibiza y Formentera (2012), señales de una trayectoria atenta al patrimonio y el paisaje cultural de Formentera.
La arquitectura del estudio explora el equilibrio entre lo telúrico y lo tectónico, lo pesado y lo ligero, lo artesanal y lo tecnológico; principios que se vuelven manifiesto en proyectos residenciales como Bosc d’en Pep Ferrer —donde la roca tallada convive con tres volúmenes de CLT en seco— y en Es Pou, una vivienda de escala contenida que se inserta con precisión en la retícula histórica de muros de piedra seca de la isla. Estas obras han sido ampliamente publicadas y premiadas.
Además de vivienda y paisaje, el estudio ha desarrollado equipamientos como el Centre d’Esports Nàutics de Formentera, obra dirigida por Marià Castelló y Lorena Ruzafa, que reafirma un modo de proyectar atento al contexto físico y social del archipiélago.
Desde 2019, Castelló y Ruzafa desarrollan el proyecto Fragments d’Arquitectura, un proyecto singular, que nos revela otra dimensión de su pensamiento creativo: piezas que no son edificios ni maquetas, sino evocaciones, memorias, poemas geométricos que nos acercan al corazón mismo de la arquitectura. Una invitación a mirar con inocencia, a detenernos en la belleza esencial de la forma, la materia y la luz. La serie ha sido presentada en exposición en 2025, y ha cristalizado en un extenso libro homónimo. La propuesta ha recibido una Honorable Mention en Architecture MasterPrize (Categoría Conceptual).
El trabajo de Marià Castelló y Lorena Ruzafa mira a la isla como archivo vivo: cada proyecto es una lectura precisa del terreno, la luz, el viento y los oficios. La economía de recursos, la tectónica sobria y la continuidad con la memoria construida hacen de su arquitectura una práctica comprometida con la sostenibilidad y la belleza esencial del lugar.