El clásico sillón de ratán Grace se reinventa con nuevos materiales de la mano de Gubi, para disfrutar en ambientes exteriores

22 abril 2025
Diseñada originalmente para convivir con espacios intermedios –invernaderos, terrazas acristaladas, solariums–, Grace se abre ahora por completo al exterior
Home

Con la nueva Grace Outdoor Lounge Chair, la firma danesa Gubi da un paso más en su homenaje a la diseñadora y arquitecta Tove Kindt-Larsen, rescatando su sensibilidad moderna y su intuición por las formas orgánicas. La pieza, que en 2022 fue reinterpretada a partir de un boceto de 1936, encuentra ahora una nueva expresión: el aire libre como hábitat natural.

Desde la primera vez que vi la silla Grace, me atrapó por completo: su amplitud, la fluidez en las posturas que permite, y ese juego poético de luz. El ratán natural tenía un encanto innegable, pero la demanda por una versión outdoor era constante. Hoy, con esta nueva edición, le rendimos homenjae a Tove, fusionando su visión, con materiales que abrazan el presente.” comenta Marie Kristine Schmidt, directora de la marca Gubi.

Diseñada originalmente para convivir con espacios intermedios –invernaderos, terrazas acristaladas, solarios–, Grace se abre ahora por completo al exterior. Su silueta esculpida, que dialoga con la luz y el entorno, conserva esa atmósfera suave y envolvente que la hizo icónica.

Construida con una innovadora fibra sintética que reemplaza al ratán y montada sobre una estructura tubular de aluminio con recubrimiento en polvo, esta versión outdoor no solo mantiene la estética original, sino que la adapta con precisión técnica a las exigencias del clima. Resistente a los rayos UV y a la intemperie, Grace Outdoor se convierte en un refugio estético y funcional en patios, terrazas o balcones.

Mi madre encontraba en la naturaleza una fuente constante de inspiración. Esta edición al aire libre refleja su conexión con lo orgánico, ampliando el alcance de su obra con materiales que prolongan su vigencia. Es una extensión natural de su legado.” comenta Ebbe Kindt-Larsen, hijo de Tove Kindt-Larsen

Oficio, tecnología y poesía de la forma

Aunque la estructura de aluminio se curva con precisión mecánica, cada sección del trenzado se realiza de manera artesanal, recordándonos que el diseño auténtico nace del diálogo entre mano y materia. El resultado es una pieza que honra el pasado sin perder de vista el futuro.

La silueta curvilínea se mantiene, pero ahora con un aire más contemporáneo, reforzado por una paleta de tres colores sobrios y versátiles: Negro, Blanco Alabastro y Gris Champiñón. La fibra sintética imita la flexibilidad del ratán, adaptándose al cuerpo y generando una coreografía sutil de sombras y luces bajo el sol.

Con esta versión, la visión de mi madre –donde la belleza y la comodidad dialogan sin esfuerzo– trasciende los muros y se extiende hacia jardines, terrazas y patios. Su lenguaje estético florece en nuevos escenarios.” comenta Ebbe Kindt-Larsen

Diseñada para moverse entre mundos

Ligera, resistente y fácil de trasladar, Grace Outdoor Lounge Chair se adapta con elegancia a interiores y exteriores, fluyendo con naturalidad entre espacios según el clima o el estado de ánimo. Su cojín profundo y mullido, confeccionado con una espuma especial y una membrana transpirable e impermeable, asegura confort absoluto sin temor a la lluvia. Tapizado en telas outdoor seleccionadas, combina tecnología textil con el toque suave del diseño danés.

Producto: Grace Outdoor Lounge Chair.
Diseño: Tove Kindt-Larsen
Nueva edición: Gubi. 2025.
Dimensiones: Ancho: 78,5 cm | Profundidad: 71 cm | Altura: 74 cm
Altura del asiento: 45 cm | Asiento: 65 x 60 cm
Materiales: Estructura: aluminio con fibra de polietileno
Cojín: espuma con membrana impermeable
Tapizado: tejidos exteriores de GUBI (consultar en gubi.com/upholstery)
Colores: Negro | Blanco Alabastro | Gris Champiñón.

Tove Kindt-Larsen: una mirada sensible en el corazón del diseño moderno

Durante décadas, su nombre fue eclipsado por la firma compartida con su marido, pero hoy, en un acto de justicia histórica, Tove Kindt-Larsen (1906–1994) resurge como figura clave del diseño danés moderno. Con una mirada sensible hacia los materiales naturales, una inclinación por las formas curvas y una determinación silenciosa, Tove fue una de las primeras diseñadoras en forjar un camino propio durante la edad de oro del diseño en Dinamarca.

Un talento precoz en tiempos de hombres

Nacida en Reddersen, su trayectoria arrancó en 1931 junto al arquitecto Thyge Hvass, y muy pronto dejó su huella. Antes de casarse con el también diseñador Edvard Kindt-Larsen, ya había ganado el primer premio en el prestigioso certamen del Gremio de Ebanistas y un tercer lugar en la competencia del Gremio de Mimbre Danés con su mobiliario de fibras naturales.

En 1938, el diseñador Mogens Voltelen la definía así: “Se atreve a resolver un reto desde un enfoque completamente nuevo.” Lo suyo era una sensibilidad adelantada a su tiempo: materiales nobles, soluciones flexibles, y una estética libre de excesos.

El arte de diseñar sin rigidez

Formada como arquitecta y más tarde alumna de Kaare Klint –considerado el padre del diseño danés moderno– Tove adoptó un enfoque radical para su época: en lugar de pensar en ambientes completos, empezó a diseñar piezas individuales que permitieran a los usuarios construir sus propios espacios. Esta libertad de composición, combinada con la incorporación temprana del ratán y la madera moldeada, la convirtió en una figura pionera.

Allí conoció a Edvard. Juntos compartieron una sensibilidad común por los materiales naturales y una búsqueda incesante por el equilibrio entre funcionalidad y belleza.

Un estudio compartido, una huella colectiva

Se casaron en 1937 y en 1945 abrieron su estudio conjunto. Rompieron con el peso del mobiliario victoriano para abrir paso a un diseño limpio, funcional y honesto. A lo largo de los años, crearon desde muebles hasta textiles, joyería, tapices, papel pintado y hasta edificios. Entre sus creaciones más conocidas están la Fireplace Chair (1939), el Sofá Pagoda (1956), la Silla Pagaj (1960) y el Sofá Prisma (1964).

Pero su influencia no se limitó a objetos. Desde 1943 hasta 1966, Edvard fue responsable de las exposiciones del Gremio de Carpinteros de Copenhague, muestras fundamentales en la historia del diseño escandinavo. Las diseñaban juntos. Durante 23 años, esas exposiciones mostraron su visión compartida: piezas prácticas, adaptadas a la vida moderna, pero cargadas de poesía formal.

Una presencia silenciosa, pero imborrable

Viajaron a Estados Unidos junto a grandes nombres del diseño danés –Wegner, Klint, Juhl, Jacobsen– para dar a conocer el lenguaje escandinavo al mundo. Edvard recibió premios como la Medalla Eckersberg (1949) y el galardón honorífico del Gremio (1957), e incluso la reina Ingrid de Dinamarca adquirió un taburete giratorio de cuero diseñado por la pareja. El nombre de Tove no figuró en los reconocimientos, pero su huella está presente en cada fibra de esos diseños.

Hoy, gracias a la recuperación de sus obras firmadas en solitario –como la Grace Chair, desarrollada a partir de un boceto de 1936– GUBI reivindica su figura como una fuerza creativa individual. Su estilo, profundamente orgánico y sutilmente radical, no solo complementó la estética danesa del siglo XX: la enriqueció con una nueva sensibilidad, más libre, más humana.

Texto: Gubi. Traducción: Exágono.

Gubi
Sønder Voldgade 11
1300 København K
Dinamarca
gubi.com

Project by