La colección de cerámica artística Lempicka, diseñada por Mar Gausachs, pertenece a esa categoría poco frecuente de objetos que no se diseñan como producto, sino como expresión de una necesidad interior. Es el resultado de un proceso largo, silencioso y profundamente personal, en el que experiencia, mirada y tiempo han encontrado una forma común.
Tras años trabajando desde el estilismo y la dirección creativa —seleccionando, ordenando y dando sentido a piezas ajenas—, Mar decide situarse en otro lugar. Sin abandonar lo aprendido, consigue destilarlo. Lempicka surge cuando la autora comprende que ha llegado el momento de crear desde el origen, de asumir la materia como lenguaje y de aceptar que diseñar implica, también, exponerse.
La colección toma su nombre de Tamara de Lempicka, referencia explícita a una geometría femenina y rotunda. A esa herencia se suma la concepción egipcia del tiempo, entendida como permanencia. Dos influencias que no aparecen de forma literal, sino que se traducen en proporción, peso y presencia.
El origen del proyecto está ligado a un momento de introspección y a un viaje en solitario a Egipto, que actúa como detonante conceptual y emocional. Allí, la diseñadora asimila una lección que atraviesa toda la colección, “Egipto me enseñó que la transformación necesita tiempo”, confiesa la diseñadora. Ese aprendizaje se refleja tanto en el ritmo del proceso como en el resultado final, donde nada es apresurado ni superfluo.






Para materializar este universo, Mar Gausachs encuentra en la ceramista Montse Lozano, del taller Areté d’Empordà, a la cómplice necesaria. La alianza se plantea como un trabajo compartido desde valores comunes: respeto por el oficio, excelencia artesanal y comprensión del tiempo como parte esencial del diseño. Cada pieza se tornea a mano, capa a capa, en gres chamotado cocido a alta temperatura, asumiendo la imperfección controlada como signo de identidad. El acabado, sobrio y esencial, remite a materiales que forman parte habitual del imaginario de la diseñadora —cemento, cal, hierro, textiles— y refuerza una estética que huye del ornamento para centrarse en lo estructural.
La colección se compone de siete objetos que responden a tipologías esenciales del hogar: jarrones, bowls, una lámpara, un centro de mesa y una taza. Piezas funcionales que adquieren aquí una dimensión escultórica, no por su vocación monumental, sino por su capacidad de ocupar el espacio con serenidad.
El jarrón Hathor, dedicado a la diosa egipcia de la belleza y la protección, es alto y contenido, pensado para representar la energía femenina. El jarrón Nefer, más bajo y compacto, reivindica la plenitud desde el equilibrio. La lámpara Metameric, la pieza de mayor formato, introduce uno de los conceptos clave de la colección: el metamerismo. Según la luz y el entorno, su superficie oscila entre grises y marrones, revelando una identidad cambiante que nunca se fija del todo. El centro de mesa Quantum alude a la transformación constante de la materia, mientras que los bowls Kheper, en dos tamaños, celebran el ciclo continuo de lo cotidiano. Cierra la serie la taza Mar, concebida inicialmente como regalo: un objeto íntimo, pensado para acompañar el gesto de lo cotidiano.
Cada pieza está firmada por la diseñadora con la palabra MAR, una decisión consciente que refuerza el carácter íntimo del proyecto. Aquí su nombre aparece no como una marca, sino como una presencia. En la base, está también la firma de la ceramista Areté.
Lempicka no pretende definir tendencia alguna, es una colección pensada para permanecer, para convivir con el paso del tiempo sin perder sentido. Con Lempicka, Mar Gausachs abre un territorio que es algo más que una línea de producto. Un territorio en el que el diseño se entiende como gesto consciente, la materia como memoria y el tiempo como aliado.
La presentación oficial de Lempicka está teniendo lugar en Maison&Objet Paris, del 15 al 19 de enero de 2026, como culminación natural de un proceso que ha sabido esperar. A partir de ahí, las piezas inician su propio recorrido, disponibles a través de los canales de la diseñadora y, desde febrero, en su web oficial.














Proyecto: Colección Lempicka.
Fecha de diseño: 2025.
Diseñadora: Mar Gausachs.
Fotografía: María Pujol.
Ceramista: Montse Lozano. Taller Areté d’Empordà.
Fuente: Marta Alonso. MASmedia.

Mar Gausachs
Hay trayectorias profesionales que se forjan con la coherencia silenciosa de un recorrido a través de muchos años, impregnado de un gran talento y una gran vocación. Así ha sido la trayectoria de Mar Gausachs. Con su trabajo durante más de 20 años ha conseguido construir un lenguaje propio, que culmina en su nueva colección Lempicka, llamada a ser un punto de inflexión en su recorrido en el mundo de la decoración, el interiorismo y el diseño.
Formada en Visual Merchandising en el IED Instituto Europeo di Design entre 2003 y 2005, y con un posgrado en Retail Design por Elisava (2006–2008), Mar inicia su carrera profesional desde una comprensión precisa del espacio como medio narrativo. El punto de partida no fue nunca la decoración entendida como superficie, sino el uso, la experiencia y la relación entre objeto, contexto y persona.
Esa mirada se afianza en su paso por firmas como E. Furest, Mandarina Duck o Textura, entornos donde el producto convive con el relato y donde el espacio actúa como mediador entre marca y usuario. Durante siete años, como directora creativa del Grupo Casa Viva, Mar desarrolla una labor extensa y compleja. Esta marca, con más de veinte tiendas en España y Andorra fue el campo de pruebas donde aprendió a tomar decisiones con impacto real, sostenidas en el tiempo.
En 2018 inicia su etapa como freelance, centrada en estilismo, dirección creativa y set design. Desde entonces, su trabajo se despliega con mayor precisión: proyectos editoriales, espacios domésticos, encargos para marcas y particulares que buscan algo más que una imagen afinada. En su práctica, cada elección responde a un propósito. La estética es una construcción que define su actividad durante todo ese tiempo.
Paralelamente, desde hace dos años, comparte proceso y pensamiento con la fotógrafa María Pujol. Juntas fundan Kanela Estudio, un tándem en el que fotografía y estilismo dialogan desde el respeto mutuo y la independencia creativa. Esta asociación no es una fusión de autorías, sino una colaboración consciente, donde cada proyecto se aborda desde la suma de miradas.
Tras años trabajando con objetos diseñados por otros, Mar da un paso más y decide producir desde el origen. Diseñar más allá de un ejercicio de estilo. La cerámica aparece aquí como materia lenta, resistente, capaz de absorber el tiempo y devolverlo en forma de presencia. Su colección Lempicka destila su alma poética y la convierte en forma.
Mar Gausachs forma parte de una generación que entiende el diseño como responsabilidad. Conocimiento técnico, sensibilidad cultivada y una relación honesta con el proceso definen su trabajo. En un contexto saturado de imágenes rápidas, su práctica propone otra velocidad, la del tiempo lento, con rigor y con una voz propia que no necesita gritar para ser escuchada. Mar Gausachs ocupa ya un lugar privilegiado en el panorama del interiorismo, la decoración y el diseño contemporáneo.
Mar Gausachs
Barcelona
www.margausachs.com
@mar_gausachs
Project by Mar Gausachs
