Florian Pretet y Lisa Mukhia Pretet firman alfombras anudadas a mano que reúnen la tradición tibetana y una mirada gráfica contemporánea. Florian se formó en diseño de moda en el parisino Studio Berçot y dirigió la producción de cachemira y seda tejidas a mano en Hermès; Lisa, emprendedora con un conocimiento profundo de la artesanía del Himalaya, completó el oficio desde la otra orilla. Pareja dentro y fuera del estudio, reparten su vida entre Francia y Nepal.
Para ellos cada alfombra es una pieza única, diseñada como un objeto con forma propia. Los motivos se dibujan con precisión —líneas largas, geometrías singulares, contornos que recortan el propio perímetro— y se visten con paletas cromáticas deliberadamente inesperadas, en las que un tono aparentemente discordante resuelve la composición. El resultado tiene cualidad gráfica: la alfombra reescribe el suelo y lo convierte en parte activa del espacio.
La ejecución responde al método tibetano de anudado a mano, con una densidad de 190.000 nudos por metro cuadrado. La lana tibetana, apreciada por su lanolina natural, permite a la pieza envejecer bien; la seda china aporta brillo y durabilidad. Todas las fibras y tintes son cien por cien naturales, trabajados bajo estándares de comercio justo en un entorno productivo respetuoso con el medio ambiente.