Hay trayectorias profesionales que nacen de una intuición: la idea de que la belleza es también un refugio, una forma de acompañar a quienes habitan los espacios. La historia de Tessa Muga, fundadora y directora creativa de Somos Nido, es una de esas trayectorias en las que el hogar —su calidez, su latido íntimo— se convierte en brújula y en destino.
Emprendedora por naturaleza, Tessa inició su camino en 2013 al cofundar The Home Hunter, una inmobiliaria distinta, pensada para quienes buscan casas con alma. No se trataba solo de ofrecer propiedades, sino de reconocer en cada una de ellas un potencial de vida, una historia por venir. Bajo su mirada, The Home Hunter creció hasta convertirse en un espacio cercano, cálido, profundamente humano, donde el diseño es un lenguaje cotidiano y accesible.
Con el tiempo, aquella sensibilidad hacia el habitar —ese deseo de transformar espacios en lugares significativos— tomó forma en un nuevo proyecto. En 2019, Tessa y su equipo dieron vida a Somos Nido, un estudio de interiorismo que entiende la creación de un hogar como un gesto de cuidado. La filosofía del estudio parte de una convicción sencilla y poderosa: los espacios donde vivimos deben abrazarnos, acompañarnos, permitirnos ser. Desde esa perspectiva, Somos Nido proyecta interiores que respiran serenidad, armonía y autenticidad, con una atención minuciosa a los materiales, la luz y la escala emocional de cada detalle.
El nombre del estudio no es casual, un nido es un símbolo de arraigo, de pertenencia, de intimidad compartida. En cada proyecto, el equipo liderado por Tessa trabaja para que ese concepto cobre forma en texturas, colores y atmósferas capaces de conectar con lo más esencial de las personas que van a habitarlas.
Así, la biografía de Tessa Muga se entreteje con un único hilo conductor: la búsqueda de un hogar para las personas. Un equipo creativo donde el diseño gira entorno a su raíz más humana: la de cuidar, observar, comprender y transformar la vida cotidiana en un espacio de bienestar profundo.
En cada proyecto, Tessa reivindica que el interiorismo —cuando nace del respeto por las personas y por el ritmo íntimo de cada casa— tiene la capacidad de convertirse en un gesto de afecto. Somos Nido, bajo su liderazgo, sigue tejiendo historias donde la calma encuentra su lugar y donde el hogar se convierte en ese territorio cálido que todos necesitamos.