Una nueva vida para el Caserío Ozollo Atzekoa, de la mano de los arquitectos de Hilatura Estudio

8 agosto 2025
Con una mirada atenta, contemporánea y profundamente arraigada, los arquitectos han respetado el legado del caserío, al tiempo que le han abierto a nuevas dinámicas de habitabilidad, eficiencia energética y relación con el entorno.
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En lo más profundo de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, donde los estuarios dibujan geometrías líquidas entre la marisma y el monte, una casa herida vuelve a respirar. El Caserío Ozollo Atzekoa, construido en 1537 y víctima de un incendio en los años setenta, ha sido rehabilitado por Hilatura Estudio con una delicadeza que conmueve: una costura arquitectónica que repara el tiempo sin camuflarlo, que borda el presente sobre la memoria de la piedra.

Este baserri, cuyo nombre en euskera une “bosque” (baso) y “pueblo” (herri), ha sido mucho más que una vivienda: ha sido estructura de vida, núcleo autosuficiente, testimonio del diálogo ancestral entre arquitectura y paisaje. La intervención de Hilatura Estudio —con una mirada atenta, contemporánea y profundamente arraigada— ha respetado ese legado al tiempo que ha abierto el caserío a nuevas dinámicas de habitabilidad, eficiencia energética y relación con el entorno.

Fachada principal.

Fachadas principal e interior: doble relato de una casa que mira el pasado con un nueva vida

La rehabilitación del Caserío Ozollo Atzekoa encuentra en sus fachadas un campo de expresión privilegiado. Allí donde el paso del tiempo había dejado sus huellas —algunas nobles, otras heridas—, Hilatura Estudio ha desplegado una sensibilidad doble: la que restaura con respeto y la que reinterpreta con valentía.

La fachada principal, orientada al paisaje rural de Urdaibai, permanece como la memoria visible de los casi cinco siglos de historia que pesan —y elevan— la arquitectura de este caserío. En ella se han conservado sus materiales originales como quien cuida una herencia que aún vive: las vigas estructurales de madera, los muros de ladrillo de tejar, los balcones de hierro, las carpinterías envejecidas por la bruma cantábrica. Todo ha sido limpiado, restaurado, consolidado, no con intención museográfica, sino con un gesto de continuidad. Incluso el aislamiento térmico, necesario para el confort contemporáneo, ha sido resuelto respetando la transpirabilidad del muro de piedra, en un equilibrio delicado entre lo técnico y lo emocional.

Fachada principal.
Fachada lateral.
Fachada lateral.
Fachada interior. Patio. Cerámica fachada: Marazzi.
Porche.

En contraste, la fachada interior —la que mira hacia el corazón de la vivienda y se abre a la marisma— narra una historia de ausencia y reinvención. Después del derrumbe sufrido en los años setenta, había quedado reducida a un muro de hormigón sin alma, desprovisto de cualquier eco tradicional. En lugar de reconstruir lo perdido, Hilatura Estudio ha optado por crear algo nuevo, desde el vacío: un patio interior, concebido como espacio liminar, como umbral entre la casa y la naturaleza.

Un gesto —el de abrir, no de tapar— es profundamente contemporáneo. Grandes paños acristalados, madera cálida, materiales neutros y silenciosos componen un lenguaje nuevo, que no pretende imitar, sino dialogar. El patio no es solo un lugar desde donde mirar: es una extensión vivible de la casa, un espacio que respira, que acoge la luz, que enmarca el vuelo de las aves de Urdaibai y lo devuelve como parte del hogar.

Así, las dos fachadas cuentan, en paralelo, la historia del caserío: una es la memoria restaurada con fidelidad; la otra, el futuro reinterpretado con libertad. Ambas son fieles a su tiempo y se abrazan en un presente común, donde la arquitectura ya no solo alberga, sino que también escucha y responde.

Butaca y mesita Stua.
Entrada, escalera.
Chimenea Hergom. Cerámica chimenea Marazzi.
Sofas Costura, mesa de centro Solapa y mesita Pausa de Stua. Alfombra y taburete Colección Vincent Van Duysen de Zara Home.
Jarrón, lámpara de Zara Home. Cuadro (acrílico sobre lienzo): Titulo: Esaiok I, Artistas: Leire Zabala y Haritz Oyaga, Dok Atelier.

Cada intervención, cada detalle del proyecto, ha sido concebido como parte de un tejido continuo que respeta el ritmo lento de los materiales. Las cerámicas y revestimientos, los aislamientos naturales, los sistemas de agua y aire, los muebles cuidadosamente seleccionados y las obras de arte que habitan las paredes no son añadidos: son palabras nuevas en una lengua antigua.

Hilatura Estudio ha demostrado aquí su forma de hacer: arquitectura como acto de escucha, como proceso de acompañamiento, como conversación sensible con el pasado y con quienes lo habitan hoy. El resultado es un caserío que ya no mira al ayer desde la nostalgia, sino desde una nueva plenitud, una arquitectura que recuerda el pasado con respeto, teniendo en cuenta las nuevas formas de habitar, demostrando que la arquitectura tradicional y la contemporánea pueden convivir en perfecta armonía.

Mesa a medida (100×120): Madera de nogal recuperada de madera estructural del Caserío. Silla Laclasica de Stua.
Mesa Petal, sillas Globo, taburete Onda de Stua. Jarrón de Zara Home.
Mesa auxiliar Meseta, Butaca Libera, mesita pie de cama Solapa y Butaca Libera de Stua.
Bañera exenta de Findlay. Grifería Valaz. Taburete Vincent Van Duysen de Zara Home. Cuadro (Collage, técnica mixta): Titulo: She walks II.
Artistas: Leire Zabala y Haritz Oyaga, Dok Atelier
Planta baja
Planta segunda.
Planta cubierta.

Proyecto: Caserío Ozollo Atzekoa.

Ubicación: Gautegiz-Arteaga, Bizkaia
Primera construcción: 1537 (aprox.). Reconstrucción: 1734. Segunda construcción: 1933 (aprox.) Incendio y derrumbe: Años ‘70.
Rehabilitación integral: 2024
Arquitectura e interiorismo: Hilatura Estudio.
Mobiliario principal: Stua.
Atrezo (alfombras, jarrones, lámparas ): Zara Home.
Cerámica interiores y exteriores: Marazzi.
Arte: Dok Atelier, un proyecto de Leire Zabala y Haritz Oyaga.
Estilista y Set Designer: Bea Torelló.
Fotografía: Erlant Biderbost.
Fuente: Hilatura Estudio.

Hilatura Estudio

Hilatura Estudio es un nombre que brota de la precisión y la sensibilidad. Desde su sede en Bilbao, este equipo de arquitectos se dedica con pasión a la creación de viviendas nuevas, reformas integrales e interiores habitables llenos de intención estética.

Hilatura Estudio nació en 2022 como unión de dos almas creativas: los arquitectos Matteo Cassano (San Giovanni Rotondo, Italia, 1982) y Mikel Quintana Astondoa (Bilbao, 1993). Sus trayectos previos se extienden por ciudades como Riad, París o Nápoles, ampliando una mirada que combina lo local y lo global. Esta experiencia diversa alimenta su forma de trabajar: una arquitectura que se gesta desde el diálogo, la investigación y la experimentación material.

Quienes conocen Hilatura Estudio lo definen como una suerte de “artesanos de la arquitectura”, donde cada diseño es concebido como una obra única, entrelazada con sensibilidad y respeto tanto por la tradición como por la innovación, todo un legado poético y sensible. 

Desde su fundación, Hilatura Estudio ha tejido un discurso arquitectónico propio de una poesía silenciosa: crear espacios que no solo cumplen una función, sino que también cuentan una historia. La “costura” y el “bordado” material de sus proyectos hablan de detalle, tacto y una capacidad de escucha al lugar, a quienes lo habitan y al tiempo en el que se desarrollan.

Hilatura Estudio
Calle Urgozo 8, Bajo comercial 2A
(Entrada por calle San Nicolás de Olabeaga)
48013 Bilbao
+34 688 603 420
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