Hay un lugar donde el Pirineo se rinde al Mediterráneo y la tramontana barre el cielo hasta dejarlo de un azul que hiere la mirada. L’Empordà es una llanura de luz dorada, de cipreses que se alzan como faros verdes sobre la tierra parda y de masías de piedra que custodian la memoria. Huele a viña vieja, a romero caldeado por el sol y a corcho húmedo, el que respiran los bosques de las Gavarres cuando el atardecer los tiñe de púrpura y oro. Aquí desembarcaron los griegos con el olivo y la vid, y aquí pintores y poetas encontraron un paisaje a la medida de sus sueños.
Más que un lugar en el mapa, l’Empordà es una forma de mirar. Quienes hemos vivido allí lo hemos disfrutado. La luz tiene peso, el viento tiene carácter y el bosque, cuando se le deja, acaba ordenando la vida. Es también la tierra de Susanna Cots, que desde su estudio de Peratallada lleva veinticinco años trasladando esa mirada al espacio interior, como mostramos en el monográfico que le dedicamos la pasada primavera.
En uno de esos bosques, entre cedros y pinos centenarios, se esconde Refuge in the Woods, el proyecto más reciente de la interiorista. Una casa de una sola planta, blanca, de cubierta oscura y muros de piedra, transformada para una pareja de origen escandinavo cuyo encargo cabía en una sola palabra: luz. Todo lo demás se ha construido desde ahí, con un objetivo que inspira cada decisión del proyecto, que el bosque sea siempre el protagonista.





El bosque habita el interior
Susanna ha diseñado los espacios para que cada apertura recorte un fragmento del exterior y lo introduzca en la casa como un cuadro vivo que cambia con las estaciones, con la hora del día, con la lluvia que cae sobre las hojas. En el comedor interior, envuelto por completo en madera de roble —suelo, paredes y techo en continuidad—, un gran ventanal encuadra el césped y los cedros como si fuera la única obra de la estancia. En el salón, las carpinterías de pino natural abren la mirada hacia la piscina y la vegetación, mientras la chimenea, integrada en un volumen blanco exento, reúne a la familia en torno al fuego los días en que el bosque pide recogimiento.
La paleta acompaña esta intención con disciplina. Blancos y tonos piedra amplían la percepción del espacio y dejan que la luz natural recorra cada estancia sin obstáculos; el roble claro del pavimento y la madera de las carpinterías aportan la calidez necesaria para que esa claridad resulte habitable. La neutralidad cromática funciona aquí como un recurso antes que como un fin estético. Cuando el interior se silencia, el verde del bosque aparece con toda su intensidad. Es una idea muy presente en el pensamiento de Susanna, que entiende la luz como un lenguaje emocional capaz de activar, calmar o recoger, y que ha aprendido, como ella misma escribe, a “domesticar la luz” para que dialogue con el espacio y con las emociones de quien lo habita.
El invernadero, una costura entre dentro y fuera
El espacio que protagoniza el proyecto es el invernadero. Una estructura ligera de madera, con vigas vistas y una retícula de carpinterías que se confunde con los troncos del jardín, levantada sobre un zócalo de mampostería que recuerda los muros de piedra seca del paisaje ampurdanés. Mimetizado con el entorno, casi disuelto en él, funciona como un refugio que habita el invierno y el verano sin perder su naturaleza. Es la prolongación natural de la casa, el lugar donde la luz se queda más tiempo y donde el límite entre fuera y dentro se diluye.
En su interior, un banco corrido de madera recorre el perímetro sobre la base de piedra y convierte el vidrio en respaldo del paisaje, con cojines de lino a rayas y cuadros en tonos tierra. Alfombras redondas de yute, mesas bajas de madera torneada y cómodas butacas componen una sala de estar que parece suspendida en el jardín; unos pasos más allá, bajo un racimo de lámparas de fibra natural, una larga mesa acoge las comidas y sobremesas compartidas. Fuera, una cocina de verano en negro, cobijada bajo un alero por el que se descuelgan las ramas de un cedro, completa estos espacios, en los que el bosque oficia su condición de habitación principal.







Un espacio a medida de cada momento
El programa se ajusta con precisión a la vida de sus habitantes. Dos suites diseñadas para el descanso, un despacho para los momentos de concentración y una zona común —cocina y sala de estar interiores— que sostiene lo cotidiano. En las suites, la madera reviste la pared del cabecero y la carpintería enmarca la vista hacia la piscina y los árboles, de modo que el día empieza ya frente al bosque. Los baños trabajan una materialidad más táctil: paredes de acabado mineral, lavabos de piedra, griferías de latón envejecido y espejos de madera, bajo una luz cenital que modela el espacio con suavidad.
La cocina, blanca y lineal, desemboca en una puerta acristalada que se abre a la terraza de la piscina, y comparte con el salón el espacio de la chimenea, que actúa a la vez como separación y punto de encuentro. Tanto la cocina como el resto del mobiliario han sido diseñados a medida por el estudio. Cada pieza responde al lugar exacto que ocupa, a la luz que recibe, al uso para el que está destinado. Es la aplicación silenciosa de lo que Susanna llama el método de los elementos invisibles, aquello que sostiene la experiencia sin necesidad de mostrarse. “Hacer sencillo lo complejo, hacer que no se note”, resume la interiorista.





Una casa para disfrutar la luz de l’Empordà
Para una familia llegada del norte, donde la luz se administra como un bien escaso, instalarse en l’Empordà supone aprender a vivir con otra luz, más generosa y cambiante. Refuge in the Woods acompaña ese aprendizaje con discreción. Susanna Cots ha diseñado una casa que se ordena según el ritmo del bosque, que cambia con él y que asume, como ella defiende, que el hogar debe ser un reflejo de nuestro fluir vital, igual que un paisaje evoluciona con las estaciones. Una arquitectura que, en palabras de la interiorista, “no se explica, se respira”. Y que en esta tierra de tramontana y cielo limpio respira al compás de los árboles.


Proyecto: Refuge in the Woods.
Ubicación: Empordà, Girona.
Distribución: 2 suites, despacho, cocina y sala de estar interior, invernadero, comedor y sala de estar exteriores.
Terminado: 2026.
Interiorismo: Susanna Cots Interior Design.
Fotografía: Mauricio Fuertes.
Fuente: Susanna Cots Interior Design.

Susanna Cots
Hay trayectorias profesionales que se construyen con proyectos, otras, como la de Susanna Cots, con una mirada. Desde su primer estudio en l’Empordà en 2001 hasta su expansión internacional —con una segunda sede en Hong Kong en 2014— su trabajo ha evolucionado como una investigación continua sobre el bienestar emocional. Como experiencia tangible: luz, silencio, memoria y percepción.
Pocas interioristas en España han desarrollado un lenguaje tan reconocible y coherente como el de Susanna Cots. Su obra, nacida de una profunda conexión con la naturaleza y el bienestar emocional, se despliega desde su estudio en el Ampurdán —un entorno de belleza serena que impregna su filosofía creativa— y ha sido reconocida tanto a nivel nacional como internacional por su sensibilidad estética y conceptual.
La trayectoria de Cots está marcada por una constante búsqueda de equilibrio. Equilibrio entre luz y sombra, lleno y vacío, geometría y emoción. En sus proyectos, los espacios se abren al silencio y a la introspección, transformando lo cotidiano en una experiencia casi meditativa. La luz natural, los materiales nobles y las formas orgánicas son los hilos conductores de una narrativa que habla de bienestar, honestidad y belleza esencial.
Su visión va más allá de la decoración: es una manera de habitar. Cada proyecto es una invitación a reconectar con lo que importa, a reducir lo superfluo y a abrazar la armonía de lo simple. Desde viviendas privadas hasta hoteles boutique y espacios comerciales, Susanna Cots cultiva un estilo que trasciende las modas y se inscribe en una estética del alma.
Detrás de esa calma que sus interiores transmiten, hay un trabajo riguroso, un profundo conocimiento del detalle y una intuición afinada que sabe leer cada espacio con empatía. Porque para Susanna Cots, diseñar es, ante todo, cuidar.
Susanna Cots Interior Design
Carrer Marquès de Robert, 5
17113 Peratallada (Girona)
+34 931 691 365
www.susannacots.com
@susannacots
Project by Susanna Cots
