Esta casa, enclavada en las colinas que rodean San Miguel de Allende, entre viñedos y tierras antiguas, refleja la esencia de la arquitectura de Jorge Garibay, donde materialidad, luz y contexto se entrelazan como hilos invisibles que dan forma a sus obras.
El proyecto de Garibay hunde sus raíces en una historia remota, la de los frailes franciscanos que, en el siglo XVI, introdujeron el cultivo de la vid en México. Aquella tarea misionera trajo consigo la vid, y también una forma de pensar el espacio: la arquitectura conventual, sobria y esencial, destinada a la reflexión y al silencio. En esa confluencia entre espiritualidad y tierra, encuentra Garibay el punto de partida para esta obra.
Construida en los límites de un viñedo, Casa San Francisco se inspira en los ritmos naturales del vino —su crecimiento, maduración y reposo— para dar forma a una arquitectura que celebra la lentitud. La vivienda se organiza en cinco volúmenes que se abren a distintos jardines y al horizonte de los campos, mientras un corredor transversal, casi monástico, une las estancias bajo una secuencia de luces y sombras que recuerdan los claustros de otro tiempo.












Los materiales elegidos —piedra local, mármol mexicano sin pulir, cal aplicada a mano— expresan la voluntad de permanencia y de verdad. La casa es sobria, monolítica, casi mineral. Su color se funde con la tierra, y el paso de las estaciones la transforma lentamente, como el vino que madura en silencio. En el interior, el mobiliario de roble y una iluminación cálida evocan la atmósfera de los conventos del siglo XVI, donde la luz era también materia.
Esa búsqueda de lo esencial conecta inevitablemente con el legado de Luis Barragán, maestro de la emoción arquitectónica y del recogimiento. En Casa San Francisco resuena su idea de que “el tiempo también pinta”, y la belleza no reside en la perfección, sino en la huella que deja la vida. La obra de Garibay dialoga con esa herencia, reinterpretándola desde la contemporaneidad con una mirada serena, profundamente mexicana.








Proyecto: Casa San Francisco.
Ubicación: San Miguel de Allende (México).
Terminado: 2025.
Arquitectura: Jorge Garibay.
Fotografía: César Belio.
Fuente: V2com newswire.

Jorge Garibay
Jorge Garibay es un arquitecto mexicano cuya práctica se ha forjado en el terreno de la vivienda privada, explorando cómo lo doméstico se enlaza con lo natural, lo duradero y lo trascendente. Al frente de su oficina con sede en Querétaro, Jorge Garibay Arquitectos ha desarrollado proyectos donde materialidad, luz y contexto se convierten en los hilos invisibles que atraviesan las obras.
El estudio se dedica fundamentalmente a arquitectura residencial, entendida, más allá de la composición de espacios, como una propuesta para habitar el tiempo y el lugar. Entre sus trabajos surge Casa Lujambio en Juriquilla (Querétaro), una obra que —mediante volúmenes de hormigón entintado— aborda la configuración del espacio doméstico con una geometría consciente. También se encuentra Casa San Francisco en San Miguel de Allende, proyecto que hemos mostrado en esta página.
La obra de Garibay revela una vocación por lo que permanece: por los materiales con memoria, por la luz que moldea los espacios y por el silencio que los habita. Sus proyectos buscan fundirse con el entorno, proponiendo una arquitectura que envejece, que registra la huella del tiempo, y que entiende el acto de habitar como una experiencia emocional tanto como funcional.
Jorge Garibay
México
+52 4422300621
garibay145@gmail.com
www.jorgegaribay.com
@arqjorgegaribay
Project by Jorge Garibay
