Escoleta infantil de Muro (Mallorca) diseñada por Bos Arquitectes con materiales de baja huella ambiental y sistemas constructivos eficientes

20 marzo 2026
La escoleta busca integrarse en el paisaje mediante una silueta baja y continua, definida por una cubierta ondulada formada por una sucesión de bóvedas de poca altura.
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En el municipio de Muro, en Mallorca, la nueva escoleta infantil de 0 a 3 años se sitúa en una posición singular del territorio: un espacio elevado que actúa como transición entre el tejido urbano y los campos de cultivo que se extienden hacia el paisaje agrícola de la isla. Desde este punto el lugar se abre a referencias reconocibles de la vida colectiva —el antiguo molino de marés, las gradas del campo de fútbol o el perfil del casco urbano— mientras en la distancia emergen hitos como la iglesia de Sant Joan Baptista o el convento de Santa Anna.  

En este contexto, Bos Arquitectes propone una arquitectura que evita cualquier gesto dominante. El edificio se desarrolla en una sola planta y adopta una presencia deliberadamente contenida. La escoleta busca integrarse en el paisaje mediante una silueta baja y continua, definida por una cubierta ondulada formada por una sucesión de bóvedas de poca altura. Desde distintos puntos del entorno, esta cubierta dibuja un perfil suave en el horizonte, visible pero discreto, casi como una prolongación del terreno.  

El acabado cerámico vidriado de la cubierta, en un tono amarillo ocre, refuerza esta relación con el lugar. Su cromatismo dialoga con los materiales tradicionales del entorno —la piedra de marés y las tejas de barro de tonalidades cálidas— estableciendo una continuidad visual con el paisaje construido de Mallorca.  

La arquitectura se organiza a partir de un volumen compacto que responde tanto a criterios espaciales como climáticos. Este cuerpo principal define hacia el acceso una pequeña plaza pública, mientras que en los otros lados delimita los ámbitos más protegidos de la escuela: los patios de las aulas orientados al sur, el patio común situado al este y la zona de servicios que se desarrolla en el lado norte.  

En el interior del edificio, un patio central actúa como el corazón del conjunto. Este vacío introduce luz natural en las estancias y favorece la ventilación cruzada, al tiempo que genera un nuevo espacio educativo que, siendo exterior, permanece protegido del viento. Visible desde todas las aulas, el patio permite una vigilancia natural de los niños y establece un espacio compartido donde el aprendizaje se vincula con la experiencia directa del aire, la luz y la vegetación.  

Un espacio pensado desde la experiencia de la infancia

La organización del edificio responde a una estructura de tres franjas longitudinales que se desarrollan alrededor del patio central. La circulación continua que lo rodea conecta las distintas aulas y espacios comunes, generando un recorrido fluido que permite entender el edificio como un pequeño paisaje interior.  

En este entorno, la arquitectura se convierte también en herramienta pedagógica. Bos Arquitectes apuesta por una construcción sincera, donde los materiales y los sistemas estructurales se muestran sin revestimientos superfluos. La estructura de madera laminada, las superficies cerámicas o las texturas de los materiales naturales permanecen visibles y accesibles, permitiendo que los niños comprendan intuitivamente cómo está construido el espacio que habitan. Aquello que ven y tocan forma parte de su aprendizaje cotidiano.  

La cubierta constituye uno de los elementos fundamentales del proyecto. Cada crujía se resuelve mediante vigas curvas de madera laminada que se repiten a lo largo del edificio, configurando seis módulos de siete metros de anchura. Esta estructura genera las bóvedas que definen la forma exterior y al mismo tiempo produce un interior cálido, donde la madera aporta una atmósfera doméstica y cercana.  

Bajo estas bóvedas, los espacios adquieren una escala amable. La luz entra de forma controlada a través de los grandes huecos orientados al sur y de aperturas más pequeñas situadas en la fachada norte, favoreciendo la ventilación cruzada y una iluminación natural equilibrada. El porche de las aulas, junto con la presencia de vegetación en el patio, contribuye a regular la incidencia solar y a generar zonas de sombra para el juego exterior.  

Arquitectura climática y construcción responsable

Desde el punto de vista ambiental, el proyecto se fundamenta en una estrategia principalmente pasiva. El edificio concentra la masa térmica en los elementos en contacto con el terreno —soleras de hormigón, muros de piedra y fábricas cerámicas— mientras que la cubierta se resuelve como un sistema ligero, ventilado y de baja inercia térmica, especialmente adecuado para reducir la absorción solar durante el verano mediterráneo.  

A ello se suma una selección consciente de materiales de baja huella ambiental y de sistemas constructivos eficientes que buscan reducir el impacto del edificio tanto en su ejecución como a lo largo de su vida útil. La arquitectura se apoya además en tecnologías activas que complementan estas estrategias, reforzando el comportamiento energético del conjunto.  

La propuesta de Bos Arquitectes se desarrolla así alrededor de cuatro principios esenciales: respuesta climática ajustada al entorno, alta eficiencia energética basada en estrategias pasivas, el uso de materiales naturales y locales y la incorporación de tecnologías que acompañan al edificio. El resultado es una arquitectura serena, donde forma, construcción y uso se combinan de forma natural. Un edificio pensado para la primera infancia que busca ofrecer un lugar claro, comprensible y acogedor. Una pequeña arquitectura que, con discreción, se incorpora al paisaje de Muro para formar parte de la vida cotidiana del lugar.  

Proyecto: Escoleta infantil de Muro de 0 a 3 años.
Ubicación: Muro (Mallorca).
Terminado: 2025
Superfície construida: 745 m2.
Autor: Bos Arquitectes.
Arquitectos: Miquel Barceló Ordinas y Margalida Seguí Tugores.
Promotor: Ajuntament de Muro.
Constructor: Obras y Promociones Comas.
Fotografía: Del Río Bani.

Bos Arquitectes

El estudio Bos Arquitectes nace en Mallorca en 2016 de la mano de los arquitectos Miquel Barceló Ordinas y Margalida Seguí Tugores. Desde su sede en Palma, el estudio desarrolla proyectos de arquitectura y urbanismo que se caracterizan por una relación muy directa con el paisaje y con las condiciones concretas del lugar en el que se desarrollan.  

La práctica del estudio se fundamenta en lo que sus autores definen como una arquitectura de principios, una forma de proyectar que parte siempre de las preexistencias del entorno: la orientación solar, las vistas, la topografía o la memoria construida del territorio. A partir de estos elementos, cada proyecto se concibe como una respuesta precisa a un contexto físico y cultural determinado, evitando soluciones genéricas y buscando siempre una integración respetuosa con el paisaje mediterráneo.  

En este sentido, la arquitectura de Bos Arquitectes se apoya en una mirada atenta hacia el lugar y hacia las personas que habitarán sus espacios. Sus proyectos —que abarcan desde equipamientos educativos hasta viviendas, rehabilitaciones y edificios turísticos— se desarrollan desde una lógica de claridad constructiva, economía de medios y compromiso con el medio ambiente.  

Antes de fundar el estudio, sus dos socios desarrollaron trayectorias profesionales independientes en Mallorca y también en Alemania, experiencias que han contribuido a conformar una práctica donde confluyen el rigor técnico, la sensibilidad territorial y una comprensión amplia de la arquitectura como servicio público.  

Miquel Barceló Ordinas

El arquitecto Miquel Barceló Ordinas se tituló en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB) en 1994. Posteriormente amplió su formación con un Máster en Dirección y Administración de Empresas de la Construcción en la Universitat Politècnica de Catalunya en 1998, una especialización que consolidó su perfil técnico y de gestión dentro del ámbito de la arquitectura.  

A lo largo de su trayectoria profesional ha desarrollado numerosos proyectos y direcciones de obra en ámbitos muy diversos, que incluyen edificios residenciales, rehabilitaciones, equipamientos educativos y arquitectura vinculada al sector turístico. Esta experiencia plural ha contribuido a construir una práctica basada en el conocimiento profundo del proceso constructivo y en una relación directa con el territorio de Mallorca.  

En 2016 funda Bos Arquitectes junto a Margalida Seguí, iniciando una etapa profesional en la que el estudio se orienta hacia proyectos sensibles al contexto y a la sostenibilidad del entorno construido.

Margalida Seguí Tugores

La arquitecta Margalida Seguí Tugores también se formó en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, donde obtuvo el título de arquitecta antes de iniciar su trayectoria profesional entre Mallorca y Alemania. Estas experiencias en contextos culturales distintos contribuyeron a consolidar una mirada arquitectónica abierta, atenta tanto al paisaje mediterráneo como a las tradiciones constructivas locales.  

En su trabajo profesional, Seguí ha desarrollado una práctica especialmente interesada en la relación entre arquitectura, territorio y cultura material. Sus proyectos se caracterizan por una aproximación sensible a la escala humana, a la claridad espacial y al uso de soluciones constructivas que dialogan con el contexto.

Desde 2016 dirige junto a Miquel Barceló el estudio Bos Arquitectes, donde ambos desarrollan una arquitectura que busca equilibrar tradición, contemporaneidad y responsabilidad ambiental, entendiendo cada proyecto como una oportunidad para reforzar el vínculo entre arquitectura, paisaje y comunidad. 

Bos Arquitectes
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