Esta masía en el delta del Ebro recupera su identidad y dignidad visual con la intervención de las arquitectas Carmen Basso y María de Ros

28 julio 2026
Una rehabilitación integral y detallista de la masía, de un año de duración, que sacó a la luz hallazgos inesperados no incluidos en los planos.
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Antes de la reforma, esta masía del delta del Ebro, en la provincia de Tarragona, llevaba décadas acumulando capas de intervenciones que la alejaban de sí misma: aluminio, gres y gotelé superpuestos a una estructura original de piedra, madera y hierro. La intención inicial de la familia propietaria era realizar algunas mejoras para disfrutar de la casa como segunda residencia. Sin embargo, el empeño de propietarios y arquitectas por aprovechar todas las posibilidades de la casa, condujo finalmente a una reforma integral que permitió devolver al edificio su lógica original.

Las arquitectas Carmen Basso, con su estudio O2Basso, y María de Ros iniciaron la intervención con el objetivo de descubrir todo lo que el edificio encerraba bajo las capas añadidas a lo largo del tiempo. El proyecto, ejecutado en un año, reorganizó por completo una distribución fragmentada, con estancias que vivían de espaldas entre sí y al entorno exterior, lo que dificultaba la circulación, la funcionalidad y la entrada de luz natural.

En planta baja —122 m² a los que se suman 23 m² de patio— el antiguo almacén, hasta entonces un espacio residual, se convirtió en el punto de partida de la nueva cocina, lo que a su vez permitió liberar un amplio salón comedor orientado al exterior. Esta planta incorpora también un estudio, un aseo y un dormitorio de invitados con baño propio. La primera planta, de 87 m² más 8 m² de terraza, concentra ahora la zona de noche: un dormitorio principal en suite, dos habitaciones infantiles, un baño compartido y una sala de juegos. Una nueva escalera, más amplia y luminosa que la anterior, conecta ambos niveles y desciende también hasta la bodega del sótano.

Ventanas de madera con porticón interior en fachada, una solución eficaz frente al viento del delta.
La pérgola exterior, antes plana, ganó una curvatura que le aporta ligereza sin renunciar a sus materiales originales.
Puerta de acceso en hierro pintado.
 Sala de estar, diseñada alrededor de una estufa de leña capaz de climatizar tanto la planta baja como la primera planta.

Una estufa que organiza la sala de estar

El corazón de la vivienda es la sala de estar, diseñada alrededor de una estufa de leña capaz de climatizar tanto la planta baja como la primera planta. Encontrar su ubicación exacta no fue sencillo, pero una vez resuelta terminó ordenando un espacio que, por sus dimensiones, corría el riesgo de quedar disperso: junto al fuego se sitúa la zona de sofás, y frente al patio de la cocina, un banco de obra. Entre ambos ambientes, un comedor conectado a la cocina mediante un pasaplatos.

Todo el mobiliario de obra forma parte del proyecto y fue diseñado por las arquitectas.
Cocina diseñada con muretes de obra, frentes de cajones en madera pintada y encimera de mármol blanco.
Salida al patio interior.
Patio interior al que se abre la cocina.

El patio que no estaba en los planos

El hallazgo más inesperado del proyecto llegó al retirar las vigas de una estancia contigua al antiguo almacén. Apareció un patio interior que no figuraba inicialmente. «Fue un espacio que nos enamoró nada más verlo y con el que dotamos a la cocina de un valor espacial completamente inesperado: luz, profundidad y una relación nueva con el exterior», explican las arquitectas. La cocina, ahora, se abre a ese patio y al jardín mediante dos grandes balconeras, a la sala de estar a través del pasaplatos y a la zona de piscina mediante una pequeña ventana, todo ello reforzado por un lucernario longitudinal ya existente que convierte esta estancia en el centro luminoso de la casa.

Igualmente salió a la luz un problema estructural, varias vigas afectadas por termitas que hubo que tratar o sustituir. En planta primera, las arquitectas optaron por vigas laminadas vistas, una decisión que aporta presencia a los techos y que se aprovechó para incorporar el aislamiento térmico del que la casa carecía por completo.

Los armarios empotrados prescinden de puertas, con el uso solamente de cortinas.

Materiales que ya pertenecían al lugar

La elección del pavimento exigió tiempo y una intensa labor de búsqueda. Descartada la toba, en una cantera de Ulldecona las arquitectas descubrieron una piedra casi idéntica a la ya existente en la terraza exterior; adaptada al uso interior, hoy recorre también los suelos y los cabezales de dormitorios y baños, combinada con el revoco de las paredes, griferías Fantini y sanitarios Catalano. Los armarios empotrados prescinden de puertas, con el uso solamente de cortinas.

Esa misma voluntad de coherencia se extiende a cada detalle constructivo: ventanas de madera con porticón interior en fachada —una solución más eficaz frente al viento del delta que las contraventanas exteriores—, puerta de acceso y carpintería del patio en hierro pintado, y una cocina resuelta con muretes de obra, frentes de cajones en madera pintada y encimera de mármol blanco, fiel a la lógica de las masías tradicionales. «Todo el mobiliario de obra forma parte del proyecto y fue diseñado por nosotras: en planta baja, la zona de sofás, la estantería con la chimenea integrada y la estructura de la cocina; en planta primera, las estanterías, los armarios y los cabezales, buscando que todos estos elementos se integraran de forma natural en la arquitectura de la vivienda», señalan las arquitectas.

También la pérgola exterior, antes plana, ganó una curvatura que le aporta ligereza sin renunciar a sus materiales originales. El resultado es una masía que ha recuperado su propia lógica con espacios que respiran, materiales que pertenecen al lugar y una intervención que, al seguir las huellas del propio edificio, se vuelve invisible, lo mejor que puede decirse de una restauración.

Proyecto: Rehabilitación integral de masía.
Ubicación: Delta del Ebro. Tarragona.

Superficies: planta baja 122 m², patio 23 m², primera planta 87 m², terraza 8 m², bodega 8 m².
Terminado: 2026.
Arquitectas: Carmen Basso (O2Basso) y María de Ros.

Fotografía: Daniel Loewe.
Constructora: H2O Constructora.
Pavimento: Piedra de cantera de Ulldecona.
Griferías: Fantini.
Sanitarios: Catalano.
Ventiladores: Boffi.
Mobiliario a medida: diseñado por Carmen Basso y María de Ros.

Carmen Basso, arquitecta cofundadora de O2Basso Arquitectos

Carmen Basso

Carmen Basso (Barcelona, 1973) es arquitecta desde 1999 y fundadora, en 2004, junto a Marcos Basso Cano (1973-2019), de O2Basso Arquitectos, estudio con sede en Barcelona. Su carrera se ha desarrollado principalmente en la ciudad, aunque también ha vivido y trabajado en Dublín, Roma y Bruselas, una experiencia internacional que ha marcado su forma de entender la arquitectura y que le ha permitido desarrollar numerosos proyectos para clientes extranjeros instalados en Barcelona.

Desde O2Basso trabaja en arquitectura, interiorismo, paisajismo y diseño de espacios expositivos, con un equipo multidisciplinar y una atención particular al diálogo con el cliente y al detalle constructivo. Entre sus trabajos recientes figura la reforma de la sede del Col·legi Oficial de Gestors Administratius de Catalunya (COGAC) en la Torre Urquinaona de Barcelona, realizada junto al estudio AEmotional.

«Es importante no dejarse llevar por las modas. Una casa bien diseñada debe estar proyectada pensando en el lugar donde se implanta», comenta la arquitecta, para quien la iluminación —natural y artificial— y la relación entre interior y exterior son las claves que comparten las viviendas bien resueltas.

María de Ros

María de Ros Padrós (Barcelona, 1974) es arquitecta por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallès (ETSAV) y por la École Polytechnique Fédérale de Lausanne (Suiza).

Después de trabajar en los estudios de Liebman Villavecchia Arquitectos, Ignacio Mendaro Corsini, Ruiz-Larrea Asociados y b720 Arquitectos, entre Barcelona y Madrid, en 2005 fundó en Barcelona su propio estudio —colegiada en el COAC con el número 49054-7—, desde el que desarrolla proyectos de arquitectura, interiorismo, museografía y montajes efímeros, con especial cuidado en el detalle y en la adaptación a las necesidades de cada cliente.

Su trabajo ha sido reconocido en los Premios FAD, los premios Letra y Anuaria, Vivir con Madera y, en el ámbito internacional, en los European Design Awards, los SEGD de Washington, los IDEA de los Industrial Designers of America y los SPARK de Nueva York.

O2Basso Arquitectos
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