En el sur de Mallorca, el estudio BUC Arquitectura desarrolla desde hace más de una década una práctica arquitectónica que combina experiencia técnica, sensibilidad por el lugar y una atención cercana al proceso completo de cada proyecto. Fundado y dirigido por el arquitecto Ramón Juan, el estudio trabaja desde una estructura deliberadamente contenida que permite abordar cada encargo con una mirada precisa, personalizada y profundamente vinculada a su contexto.
La trayectoria profesional de Ramón Juan comienza en 2003, tras obtener el título de arquitecto técnico en la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Desde entonces inicia su actividad profesional de forma independiente, colaborando con estudios de arquitectura, promotores y empresas constructoras en Mallorca. Aquellos primeros años —coincidentes con el intenso ciclo constructivo previo a la crisis económica— le proporcionaron una experiencia directa y acelerada en la gestión y ejecución de obras, un conocimiento del proceso constructivo que marcaría de manera decisiva su forma de entender la arquitectura.
Sin embargo, su interés por la dimensión más creativa del proyecto arquitectónico le llevó a ampliar su formación. En 2013 obtiene el título de arquitecto por la Universidad Camilo José Cela, iniciando una nueva etapa profesional centrada plenamente en el desarrollo de proyectos de arquitectura. A partir de ese momento comienza a consolidarse BUC Arquitectura, integrando en su práctica tanto la dimensión proyectual como el conocimiento técnico acumulado durante los años anteriores.
Hoy el estudio está formado por un pequeño equipo multidisciplinar que permite abordar cada proyecto desde distintas escalas de trabajo. Junto a Ramón Juan participan la arquitecta Annalissa Massaro en el área de diseño, el arquitecto técnico Javier López, responsable de la ejecución de obra, y Antònia Maria Rigo, encargada del área de comunicación del estudio. A ellos se suman colaboradores externos especializados en cálculo estructural, instalaciones o topografía cuando la complejidad del proyecto lo requiere.
Desde su sede en Mallorca, BUC Arquitectura desarrolla proyectos donde el estudio busca siempre establecer una relación consciente con el entorno y con la identidad del lugar. En 2025, tras más de una década de trayectoria, el estudio ha reafirmado deliberadamente su voluntad de mantener una escala reducida, convencido de que trabajar en menos proyectos simultáneamente permite profundizar en cada uno de ellos y acompañar con mayor atención todas las fases del proceso arquitectónico.
Esta forma de trabajar responde también a una reflexión crítica sobre el territorio. Mallorca ha vivido durante décadas una intensa presión constructiva, y el estudio asume con claridad la responsabilidad que implica intervenir en ese paisaje. Para BUC Arquitectura, cada proyecto debe intentar aportar una respuesta consciente a ese contexto, controlando su impacto ambiental y cultural.
La práctica del estudio se basa en una idea amplia de arquitectura en la que no existen fronteras estrictas entre arquitectura, interiorismo o diseño de mobiliario. Todas estas dimensiones se entienden como parte de un mismo proceso, una cuestión de escala y de mirada que permite construir espacios coherentes donde la materialidad, la luz y la vida cotidiana se articulan de forma natural.
En este sentido, el estudio concibe la arquitectura como un organismo abierto y evolutivo. Lejos de plantear proyectos cerrados o definitivos, BUC propone estructuras espaciales capaces de adaptarse al paso del tiempo y a las transformaciones de quienes las habitan. La arquitectura se entiende así como una base sólida y flexible sobre la que los habitantes pueden seguir construyendo su propia historia.
Desde esta perspectiva, cada proyecto se convierte en una oportunidad para explorar una arquitectura cercana, consciente de su impacto y profundamente ligada a la experiencia de quienes la viven.