Aunque su primera formación fue en Ciencias Políticas, Maria Just encontró pronto su verdadera vocación en el diseño de interiores. Tras cursar estudios en Elisava, comenzó su carrera profesional en 2005 en el estudio de Raimon Parera, especializado en proyectos para el sector de la moda, la hostelería y el ámbito residencial. Allí descubrió su predilección por la vivienda, un interés que venía desde la infancia, cuando pasaba horas reorganizando muebles y devorando las revistas de interiorismo de su madre: Ambiente, Nuevo Estilo…
Hoy lidera su propio estudio, Maria Just Interiorisme, en Vilafranca del Penedès, donde desarrolla proyectos cálidos, atemporales y profundamente personales. Su estilo se caracteriza por una combinación de minimalismo y calidez, con especial atención a los materiales naturales y al entorno arquitectónico.
María huye de las modas pasajeras y de las estridencias. Se inspira en la arquitectura moderna catalana, en figuras como Coderch y Milá, y en creadores internacionales como Marcio Kogan o John Pawson. Considera que, en los últimos años, nuestras casas se han convertido en epicentros de nuestras vidas, y que el diseño debe fomentar la comodidad, la conexión y la apertura de los espacios.
Cada proyecto es, para ella, un nuevo comienzo. Un regalo que asume con respeto, entusiasmo y la misma pasión por el diseño que la impulsó a emprender este camino. “Dentro de diez años —dice— me veo disfrutando de mi trabajo como hasta ahora, con la misma ilusión que cuando empecé”.