Fundado en 2010 en Porto por los arquitectos Diogo Brito y Rodrigo Vilas-Boas, el estudio OODA Architecture se ha consolidado como una de las firmas portuguesas más relevantes de la última década. Su origen está ligado al deseo de crear una plataforma creativa capaz de responder a los retos contemporáneos de la arquitectura, tanto en Portugal como en el extranjero.
En 2011 se incorporó al equipo directivo Francisco Lencastre, y en 2018 lo hicieron João Jesus y Julião Pinto Leite, configurando un núcleo de cinco socios que dirigen actualmente el estudio. Desde entonces, OODA ha crecido hasta reunir a más de 60 arquitectos de diversas nacionalidades, en una estructura abierta, colaborativa y con una marcada vocación internacional.
El trabajo de OODA abarca una amplia tipología de proyectos: desde vivienda unifamiliar, edificios residenciales y hoteleros, hasta sedes corporativas, equipamientos públicos, planes urbanísticos y masterplans de gran escala. Su aproximación metodológica se sintetiza en cinco verbos que guían cada proyecto: observar, orientar, experimentar, decidir y actuar. Con esta estrategia, el estudio busca generar arquitecturas que sean, al mismo tiempo, inteligentes en lo local y significativas en lo global, equilibrando tradición e innovación, memoria y futuro.
Entre sus obras más representativas destacan: Miramar Tower, en Porto, Fábrica de Conservas en Matosinhos, Casa Oeiras o el Edificio Ndarja en Tirana.
El reconocimiento de OODA se debe a su capacidad para conjugar la dimensión cultural de la arquitectura con las demandas funcionales y técnicas de cada programa, generando obras que se integran en su contexto sin renunciar a una visión cosmopolita. Esta combinación de raíces portuguesas y apertura internacional sitúa al estudio en la vanguardia de la arquitectura europea actual.