Paola Sola estudió arquitectura en la Università degli Studi di Napoli Federico II, donde se licenció en 1997 con la máxima calificación —110/110 con lode—. Tras una breve etapa en Milán, en el estudio Goring&Straja Architects, regresó a Nápoles en 2004 para establecer su práctica independiente, desde la que trabaja para clientes privados en proyectos de arquitectura de interiores y restauro en distintos puntos de Italia: Nápoles, Roma, Milán, Abruzzo.
Su trabajo se mueve con naturalidad entre la intervención en el patrimonio construido y el proyecto de nueva planta, dos registros que Sola entiende como parte de un mismo compromiso: interpretar el espacio desde las necesidades de quien lo va a habitar. En el restauro, la estrategia consiste en poner en diálogo la memoria del edificio con los usos contemporáneos. La estructura preexistente —una viga de madera recuperada, un fresco bajo el falso techo, la escala de un palazzo histórico— se convierte en material activo del proyecto, no en condicionante a resolver.
La geometría como instrumento de ordenación del espacio es uno de los rasgos más consistentes de su obra. Sola trabaja con formas simples y precisas, donde la planta obedece a criterios de eficiencia sin renunciar a la calidad perceptiva de cada estancia. La luz natural estructura los recorridos y define atmósferas; el blanco y las líneas geométricas puras generan una estética que resulta a la vez contemporánea y duradera. La coordinación directa con los artesanos es parte estructural de su metodología: cada acabado, cada detalle de carpintería o revestimiento pasa por un seguimiento personal que asegura la coherencia entre el proyecto y la obra ejecutada.
En 2009 obtuvo el primer premio del Concorso Nazionale «80 Voglia di Casa», convocado por La Repubblica Casa&Design y el Colegio de Arquitectos de Roma y Provincia. Al año siguiente fue finalista en el Concorso Internazionale per Interior Designer «Welcome in Hotel» de AIPI.