Raphael Wittmann se formó como arquitecto en la Universidade Presbiteriana Mackenzie de São Paulo, donde desarrolló su proyecto de fin de carrera en torno a la Casa de la Música, una elección que ya apuntaba hacia una arquitectura entendida como experiencia sensorial antes que como imagen. Tras licenciarse en 2009, amplió su formación con un posgrado en administración de empresas en la FIA-USP, incorporando una dimensión estratégica y de gestión que hoy define también el modo en que conduce su estudio.
Su trayectoria profesional temprana le llevó a participar en la coordinación de monitores en el Museu da Casa Brasileira de São Paulo, a colaborar en la edición de un libro de arquitectura en Chile y a involucrarse en la curaduría de la VI Bienal Iberoamericana de Arquitectura, experiencias que construyeron una mirada amplia, atenta tanto al proyecto como a su contexto cultural y disciplinar.
En 2013 fundó RAWI Arquitetura + Design en el Jardim Paulistano, barrio de São Paulo que acoge el estudio desde entonces. Su práctica se inscribe en la tradición del pensamiento arquitectónico paulista y en la herencia brutalista de la ciudad: una arquitectura en la que la fuerza plástica de los volúmenes estructurales y la expresión honesta de los materiales organizan el espacio y generan ese juego de luz y sombra que le da carácter y densidad.
A lo largo de más de una década, RAWI ha desarrollado más de ochenta proyectos residenciales y comerciales, en São Paulo y otros estados brasileños, trabajando en distintas escalas: de la arquitectura de obra nueva a los proyectos de interiores, del diseño de mobiliario a intervenciones de mayor alcance territorial. El hormigón, el acero, el ladrillo, la piedra, la madera y el vidrio son los materiales con los que el estudio trabaja de forma habitual, usados con naturalidad,.
La sostenibilidad forma parte del proceso proyectual desde el origen: la selección de materiales, el tratamiento de residuos, la energía fotovoltaica, el aprovechamiento del agua de lluvia y la ventilación natural son variables que el estudio integra en sus proyectos como parte de una posición sobre la relación entre arquitectura y entorno.
Wittmann entiende la forma como consecuencia de un proceso de escucha, reflexión y dibujo. Una arquitectura que se construye en el uso, se afirma en la materia y permanece en el tiempo.