Laura Muñoz y Aromir Arquitectes reforman una vivienda de 1920 en el Eixample barcelonés, convirtiéndola en un oasis donde pasado y presente conviven en armonía
Esta intervención recupera una vivienda, convirtiéndola en refugio luminoso, cálido y flexible que responde a las formas de habitar contemporáneas sin renunciar a la identidad del lugar.