Lívia Rizzo Amaral: «He aprendido con la arcilla que me gusta lo extraño, lo que pide una segunda mirada; lo que permanece en un estado casi inacabado, como si aún guardara la posibilidad de transformarse»
"En medio del ajetreo y el hormigón de São Paulo, mi estudio es un lugar de tiempo lento, de escucha y sensibilidad, donde sigo buscando una vida en armonía con la sencillez y el ritmo de la naturaleza, tal y como me gustaría vivirla."