En el casco antiguo de Palau-Saverdera, donde las calles estrechas aún guardan el sabor antiguo de l’Alt Empordà, una vivienda entre medianeras vuelve a la vida. Su historia —como la de tantas casas rurales de esta zona— se había construido en dos tiempos: la vida doméstica en la planta superior, ligera y luminosa, y la actividad agrícola y ganadera en la planta baja, un reino de sombras habitado por almacenes y cuadras. Hoy, bajo la mirada paciente y rigurosa de la arquitecta Glòria Duran Torrellas y el interiorista Pol Rigau, aquel pasado fragmentado encuentra una nueva unidad.
El proyecto parte de un gesto de reconciliación: unificar las dos plantas, coserlas con luz y darles un orden contemporáneo sin borrar su memoria. La intervención es respetuosa, casi reverencial. Se mantiene intacta la volumetría original, se recuperan las voltas catalanas que sostenían silenciosamente la estructura y se liberan paredes de piedra y arcos que habían quedado ocultos bajo capas de intervenciones antiguas. La casa revela así su esencia primigenia, un carácter honesto que la arquitecta decide convertir en protagonista.










Zona de día en la primera planta
El espacio social se desplaza a la planta primera, donde el acceso principal se produce a través de la escalera exterior del jardín. Es aquí donde la casa se abre, respira y se deja habitar con amplitud. Un cancel de vidrio protege la entrada del viento de tramontana antes de dar paso a un gran espacio en forma de L que reúne salón y comedor. La chimenea —abierta a tres caras— actúa como rótula cálida entre ambos ambientes. La cocina se sitúa en la fachada de entrada, directamente vinculada a la terraza que asoma al patio-jardín. El conjunto funciona como una sola pieza continua, en permanente relación con el exterior gracias a las dos terrazas: la que mira hacia el acceso y la gran terraza posterior, orientada a oeste, que regala una panorámica espectacular sobre la bahía de Roses.
Zona de noche en planta baja
La planta baja, naturalmente más sombría y con una única fachada exterior, se reserva para la zona de noche. Dos habitaciones con volta catalana se abren al jardín a través de porches porticados, en un diálogo sereno entre interior y exterior. En el centro, donde la oscuridad había sido siempre absoluta, se sitúan los espacios de servicio y la nueva escalera, cuidadosamente adosada a las medianeras. Desde lo alto, un lucernario vierte luz sobre este vacío vertical, creando un doble espacio que transforma la percepción de la planta.
Una sala de lectura actúa como distribuidor hacia el lavadero, un baño y la suite principal, situada al fondo, cubierta por una delicada volta de «mocador». Esta estancia recibe la claridad a través de un patio interior de nueva creación, un pequeño gesto que lo ilumina todo y aporta ventilación natural.






La rehabilitación ha conjugado tradición y sostenibilidad con una naturalidad que define el trabajo del estudio. Se han aislado térmicamente pavimentos y cubiertas, sustituido carpinterías por madera con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo, y se ha diseñado toda la iluminación con tecnología LED. La climatización se resuelve mediante aerotermia, reforzada por el calor de la nueva chimenea. La vivienda queda preparada, además, para la futura instalación de placas fotovoltaicas.
En esta casa restaurada se desarrolla un principio que define la arquitectura de l’Empordà cuando se trabaja con sensibilidad: el equilibrio entre preservar y transformar. Cada elemento recuperado respira la memoria del lugar; cada gesto contemporáneo aporta confort, claridad y una manera nueva de habitar. Bajo las manos de Glòria Duran, la vivienda no solo se renueva sino que vuelve a contar su historia con una voz más luminosa.


Proyecto: Palau-Saverdera.
Ubicación: Palau-Saverdera (Girona).
Superficie construida: 293 m2.
Terminado: 2025.
Arquitectura e Interiorismo: Estudio Glòria Duran.
Arquitecta Glòria Duran. Interiorista Pol Rigau.
Construcción: Mestre Obres Ass. Arnera
Instalaciones: Jordi Castella.
Carpintería: Berbio Fusters.
Aluminio: Aluminis Albera.
Cerrajería: Metalper.
Fotografía: Olma Studio.

Glòria Duran Torrellas
Desde que inició su andadura profesional en 1992, Glòria Duran Torrellas ha construido una trayectoria singular que transita con naturalidad entre Barcelona y el paisaje íntimo de l’Empordà, donde ha encontrado una de sus geografías esenciales. Formada en la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura de Barcelona, pertenece a esa generación que aprendió a escuchar la arquitectura antes de dibujarla; a comprender la luz, la materia y el peso silencioso de los lugares como un legado que merece ser interpretado con respeto. Desde entonces, su estudio trabaja con una coherencia serena, sostenida por la convicción de que rehabilitar es un acto de humildad y, a la vez, una forma de devolver vida.
Además de la obra nueva, Glòria Duran ha desarrollado una sólida experiencia en la restauración y transformación de masías tradicionales de l’Empordà, un territorio al que está profundamente vinculada y que conoce con la precisión de quienes caminan despacio. En estas intervenciones, su arquitectura actúa como un hilo tenue pero firme: preserva lo esencial, reinventa lo necesario y propone espacios donde la simplicidad es sinónimo de belleza. Sus proyectos muestran un equilibrio meticuloso entre tradición y contemporaneidad, entre la austeridad de los materiales auténticos y la sofisticación de una mirada atemporal.
En 2012, el estudio incorpora al interiorista Pol Rigau, formado en Diseño de Interiores en la escuela EINA de Barcelona. Desde entonces, su presencia ha sido determinante en la evolución del despacho, aportando una mirada sensible y contemporánea que dialoga con la arquitectura desde el interior. Su trabajo se ha convertido en una pieza clave dentro del estudio, reforzando la coherencia entre espacio, materialidad y forma de habitar.
La arquitectura de Glòria Duran no busca el protagonismo, sino la armonía. En cada proyecto late la voluntad de permanencia, la defensa del trabajo bien hecho y el respeto profundo por las historias que se depositan en las piedras. Así es su obra: un ejercicio de sensibilidad y precisión que convierte la rehabilitación en un acto poético; un diálogo entre pasado y futuro donde cada casa recupera su voz y cada espacio ofrece, de nuevo, un lugar donde habitar con calma.
Glòria Duran, Pol Rigau
Arquitectura Interiorisme
Sant Salvador 7
080348 Cabrils
(Barcelona)
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+34 932 119 520
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Project by Glòria Duran Torrellas
