María Espinós nos abre las puertas de esta casa en Menorca: una renovación que revela la identidad y el estilo de la joven arquitecta

17 enero 2026
La luz, el paisaje y la materia construyen una forma de habitar tranquila y contemporánea mediante una arquitectura honesta, profundamente vinculada a la isla y a los oficios artesanos.
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Al norte de Menorca, lejos de los paisajes más transitados de la isla, Port Addaia conserva el carácter discreto de los pequeños puertos pesqueros que han crecido de forma contenida, vinculados al mar y a una escala doméstica de quienes quieren disfrutar de esta maravillosa isla. En este enclave, sobre una parcela elevada y en pendiente, se encuentra Can U, una vivienda unifamiliar que permaneció abandonada durante más de tres décadas antes de iniciar su transformación.

El proyecto, firmado por MAES Arquitectura, estudio liderado por la arquitecta María Espinós López, parte del encargo de recuperar la casa para convertirla en una vivienda vacacional para una pareja joven, dotándola de un marcado carácter mediterráneo, con líneas orgánicas y suaves, y una identidad propia capaz de dialogar —sin mimetismos— con el entorno portuario.

Desde el exterior, la vivienda se concibe como un foco de luz proyectado hacia el interior. Las vistas abiertas al mar desde dos orientaciones y su implantación en una cota elevada refuerzan la relación directa entre arquitectura y paisaje, una condición que atraviesa todo el proyecto.

La intervención en el espacio exterior ha sido desarrollada en colaboración con el estudio de paisajismo Gardening with Andrea Juncos, responsable del diseño integral del jardín y las terrazas. Piscina y jardinería se ejecutan completamente desde cero, construyendo una imagen que acompaña y se integra con la arquitectura. La piscina, revestida con piedra Bali, introduce tonalidades verdes que contrastan con la paleta clara del conjunto, mientras que los arcos y óculos diseñados específicamente para las terrazas aportan una identidad singular a la casa.

Materiales honestos vinculados a la isla

La selección de materiales —piedra alba blanca, piezas de barro, grava de la isla y revestimientos de cal— responde a una lógica de sencillez y arraigo. Son materiales honestos, estrechamente vinculados a la isla, que permiten una transición natural entre la arquitectura y el paisaje.

La vivienda se articula mediante una sucesión de espacios pensados para el encuentro y el descanso. Bancos de obra, tanto en terrazas como en la zona chill out, amortiguan el espacio y favorecen un uso flexible. El pavimento de piedra alba se prolonga desde el exterior hacia el interior, diluyendo los límites entre ambos y reforzando la sensación de continuidad espacial.

En la terraza orientada al sur, una cubierta de cañizo con cortinas regula la protección solar y la privacidad sin renunciar a la ventilación y a la entrada de luz natural. Desde estos espacios exteriores, las vistas al puerto pesquero se integran visualmente en la vivienda y pasan a formar parte de la experiencia cotidiana.

El valor del trabajo artesanal

Uno de los aspectos más significativos del proyecto es el cuidado proceso de ejecución de las formas curvas, «Para cada uno de los nuevos elementos curvos incorporados a la vivienda —arcos, barandillas u óculos— hemos diseñado y fabricado moldes específicos, ajustados con precisión a su radio particular. Sobre ellos, el trabajo de aplicación manual de mortero de cal y el modelado in situ han permitido dar forma a cada pieza de manera minuciosa y controlada. Un proceso plenamente artesanal, abordado con la dedicación y el rigor propios de una escultura arquitectónica» nos explica la interiorista. Este carácter artesanal no responde a un gesto formal, sino a una manera de construir que pone en valor el tiempo, el oficio y el control del detalle.

Reinterpretar lo existente

En el interior, el salón constituye uno de los principales ejercicios de transformación. La antigua terraza se incorpora al espacio habitable mediante una operación estructural: la introducción de dos vigas metálicas permite liberar la estructura original y generar una sutil doble altura que amplía visualmente el espacio y mejora su iluminación. Las vigas de madera existentes, que originalmente conformaban la cubierta exterior, se mantienen visibles en el interior, reforzando la continuidad entre lo que fue y lo que es ahora. La arquitecta rediseña la chimenea, reubicándola en una posición central, como una pieza de obra de líneas orgánicas, que se convierte en el elemento vertebrador del salón.

Todas las carpinterías exteriores y contraventanas se sustituyen por nuevas piezas de madera de iroco. La decisión de mantener su color natural —en lugar del verde tradicional de la arquitectura local— responde a la voluntad de otorgar a la vivienda una lectura más mediterránea. El barro, el latón, el blanco de la piedra alba, las paredes y la madera conforman una paleta material coherente y equilibrada, que enriquece el conjunto de la vivienda y refuerza ese carácter, mediterráneo, cálido y atemporal.

Una arquitectura del uso cotidiano

La cocina continúa el lenguaje orgánico del proyecto. Nos explica la arquitecta que «La isla central, diseñada a medida y ejecutada íntegramente de obra, es el elemento vertebrador del espacio. Sobre ella se dispone una encimera porcelánica, cuidadosamente encajada como un puzle dentro del volumen previamente construido, subrayando el carácter artesanal y preciso del conjunto».

El vestíbulo de acceso se concibe como un espacio generoso y acogedor. Las puertas de madera de roble, diseñadas a medida con forma de arco y fabricadas expresamente para la obra, anticipan desde el primer momento el carácter envolvente de la vivienda.

Las habitaciones mantienen un lenguaje sencillo y sereno, en coherencia con el conjunto. En los baños, el uso del barro y las líneas orgánicas refuerzan una atmósfera cálida y natural. El baño principal se organiza en torno a un lavabo central de piedra campaspero, ejecutado a medida, que actúa como pieza escultórica y funcional. El conjunto se completa con un espejo circular de hierro negro y baldas de obra que aportan almacenamiento sin alterar la lectura espacial.

En la planta superior, se conservan los techos de marés original, pintando únicamente las vigas de hormigón en blanco. El contraste entre el tono rosado de la piedra y la estructura clara añade una textura rica y serena a los espacios.

La decoración integral de la vivienda ha sido desarrollada también por MAES, combinando piezas procedentes de tiendas locales de Menorca con otros elementos seleccionados en diversos establecimientos especializados, manteniendo una línea coherente con el proyecto arquitectónico y reforzando un carácter mediterráneo, en el que cada elemento contribuye a una atmósfera calmada y equilibrada.

La importancia de la coordinación del proyecto

La obra, finalizada en menos de doce meses, ha sido posible gracias a la coordinación entre MAES Arquitectura y la constructora Pama Constructores, que asumió el reto logístico de trasladar los materiales y equipos necesarios desde la península para cumplir los plazos previstos.

La responsabilidad integral del proyecto –arquitectura, decoración interior y paisajismo–, asumida por MAES, ha garantizando el desarrollo unitario y coherente del conjunto. Can U es el resultado de una intervención consciente, construida desde el respeto al lugar, el cuidado del detalle y una manera de entender la arquitectura como soporte silencioso de la vida cotidiana.

Proyecto: Can U.
Ubicación: Menorca (Islas Baleares).
Terminado: 2025.
Arquitectura de interior: MAES Arquitectura & Interiorismo.
Paisajismo: Gardening with Andrea Juncos.
Constructora: Pama Constructores.
Fotografía: Geometry Love Photography.
Fuente: MAES Arquitectura & Interiorismo.

María Espinós

Procedente de una familia vinculada a actividades creativas —abuelo interiorista, abuela y madre pintoras, padre arquitecto—, María Espinós se formó como arquitecta en la Universidad CEU San Pablo de Madrid, completando su formación con un master en arquitectura en el Karlsruher Institut für Technologie (KIT) de Karlsruhe. Su aproximación al proyecto se apoya tanto en el conocimiento técnico como en una mirada atenta hacia los espacios y las personas que viven en ellos.

Sus primeros años profesionales transcurren en el ámbito familiar, colaborando estrechamente en el estudio de arquitectura de su padre,  ocupándose del desarrollo y ejecución de obra nueva. Esa etapa le permite adquirir una base sólida en la gestión integral del proyecto arquitectónico, participando en promociones residenciales de gran escala y en viviendas unifamiliares, donde el control del proceso constructivo y la toma de decisiones técnicas resultan determinantes.

Con el tiempo, su interés se desplaza de manera natural hacia el interiorismo, entendido no como una disciplina autónoma, sino como una prolongación coherente de la arquitectura. Una evolución que responde a su especial atención por el detalle, la atmósfera y la experiencia cotidiana del espacio, y que ha contribuido a definir su identidad profesional.

En 2019 funda en Madrid su propio estudio: MAES Arquitectura e Interiorismo, centrándose en proyectos de arquitectura de interiores y decoración, sin renunciar a la visión global de la arquitectura ni al control exhaustivo del proceso constructivo.

MAES trabaja desde una idea de sobriedad contemporánea: espacios serenos, atemporales, cuidadosamente proporcionados, donde los materiales, la luz y el mobiliario dialogan de forma natural. El estudio propone una forma de trabajar flexible, capaz de adaptarse a distintos programas, escalas y contextos, siempre desde una base común de orden, claridad y atención al detalle.

Cada proyecto parte de una escucha activa del cliente y se desarrolla de manera personalizada. El estudio asume la dirección y el seguimiento de obra como parte esencial del proyecto, entendiendo que la arquitectura se construye tanto en el dibujo como en la obra.

MAES ofrece, además, un servicio integral y llave en mano cuando el encargo lo requiere, especialmente orientado a inversores inmobiliarios. Un enfoque 360º que abarca desde estudios de viabilidad y presupuestos hasta la coordinación de oficios, el control económico y la producción de imágenes y soluciones completamente a medida.

Más allá de tipologías o programas concretos, MAES entiende cada proyecto como un ejercicio de responsabilidad: hacia el espacio, hacia quienes lo habitan y hacia el proceso que lo hace posible. Una arquitectura silenciosa y bien construida, donde la atención al detalle es una consecuencia natural de la forma de trabajar.

MAES Arquitectura
Ulises 91
280043 Madrid
info@maesarquitectura.com
www.maesarquitectura.com
@maes.arquitectura

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