Nueva vida para una casa de los años 70 en el corazón del Baix Empordà

17 octubre 2025
El arquitecto Damián Ribas y la interiorista Júlia Casals han reformado esta casa: el resultado es una vivienda que respira el espíritu de l'Empordà con una arquitectura honesta, amable con su entorno y fiel a su tiempo.
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En los campos del Baix Empordà, donde los viñedos comparten el horizonte con los frutales y las colinas suaves recogen el viento marino, una vivienda de los años setenta recupera la forma contemporánea de habitar. El proyecto, firmado por el arquitecto Damián Ribas y la interiorista Júlia Casals, reescribe el pasado con respeto y sensibilidad y consigue que esta casa se reencuentre consigo misma.

El punto de partida fue una vivienda unifamiliar aislada, de planta baja y sótano, cuya estructura original conservaba una honestidad propia de la arquitectura rural catalana. La intervención busca actualizar su identidad, adaptándola a las necesidades contemporáneas y a una relación más abierta con el paisaje.

Ribas conserva los muros perimetrales y la estructura portante, así como los materiales característicos del entorno: muros de revoco pintado, cubiertas de teja árabe y muros de piedra que se integran con naturalidad en la geografía agrícola del Baix Empordà. Los cambios son precisos, medidos, casi silenciosos. Nuevas aberturas en cocina, comedor y salón abren la vivienda hacia el porche y el jardín, generando una fachada permeable, capaz de capturar la luz y dejarla fluir hacia el interior.

La renaturalización del jardín, situado ahora al mismo nivel que la casa, prolonga el espacio habitable y crea una relación continua entre interior y exterior. La arquitectura se diluye en el paisaje con líneas discretas y volúmenes que reposan.

En el interior, la eliminación de falsos techos muestra las vigas de madera, aportando textura y autenticidad. Cada decisión constructiva —desde la regularización de cubiertas hasta la recuperación de zonas vegetales antes pavimentadas— responde a una misma idea de coherencia: restituir el orden natural del lugar y devolverle su respiración original.

Atmósfera serena, luminosa y cálida

El proyecto es también una búsqueda de confort sensorial. La arquitectura crea el marco, y el interiorismo de Júlia Casals dota de alma a los espacios. Con una paleta de materiales nobles —madera, piedra, lino y tova— combinados con el microcemento de tonos suaves, Casals construye una atmósfera serena, luminosa y cálida.

El salón, el comedor y la cocina se abren como un espacio único, concebido para fomentar la convivencia y el diálogo visual. La continuidad entre estancias amplifica la luz, mientras que los tejidos naturales y las texturas mates suavizan el conjunto. Las vigas vistas subrayan la dimensión artesanal de la casa, recordando que aquí nada es accesorio: cada elemento tiene un motivo, un peso y una medida justa.

El mobiliario, diseñado y seleccionado por la interiorista, responde al mismo espíritu. Piezas realizadas a medida, maderas recicladas y una mezcla sutil de diseños actuales y referencias clásicas configuran un interior equilibrado. La elegancia nace de la proporción y la naturalidad.

La iluminación, cuidadosamente dispuesta, acompaña la arquitectura. Lámparas de Santa & Cole, Jieldé o Boffi Barcelona aportan una presencia discreta pero decisiva, envolviendo la casa con una calidez que se percibe.

En el nivel inferior, el antiguo sótano se transforma en un apartamento independiente: una estancia pensada para recibir invitados o acoger a los hijos mayores. Es un espacio que mantiene la misma filosofía del conjunto —funcionalidad, sobriedad, conexión con la luz— y prolonga la idea de hogar más allá de la planta principal.

Un diálogo entre tradición y contemporaneidad

El resultado es una vivienda que respira el espíritu del Empordà: una arquitectura honesta, amable con su entorno y fiel a su tiempo. Damián Ribas y Júlia Casals logran un equilibrio entre memoria y modernidad. En su aparente sencillez, esta casa revela una lección de arquitectura serena. En su interior, cada textura, cada detalle, habla de un habitar que entiende la belleza como continuidad, como equilibrio entre lo que fue y lo que vuelve a ser.

Proyecto: Baix Empordà.

Ubicación: Palafrugell (Girona).

Superficie: 134 m² planta baja + 69 m² sótano

Arquitectura: Damián Ribas.
Interiorismo: Júlia Casals.

Paisajismo: Mònica Martí.
Fotografía: Eugeni Pons.

Estilismo: Mar Gausachs.
Finalización: 2023
Colaboradores
Construccions Josep Alsina, Fusteria Sais.

Damián Ribas

Damián Ribas Malagrida pertenece a una familia estrechamente ligada a la arquitectura desde hace más de ciento cincuenta años. Heredero de una larga tradición de arquitectos y constructores, se formó en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona y, desde 1995, lidera el estudio Ribas Arquitectos, fundado por su padre, el arquitecto Francisco Ribas Barangé, en los años sesenta.

Su trabajo continúa una línea coherente con ese legado familiar, pero lo actualiza con una mirada contemporánea, centrada en la integración con el entorno, la sostenibilidad y la honestidad material. La arquitectura de Damián Ribas busca el equilibrio entre pasado y presente, tradición y modernidad, reivindicando la esencia mediterránea en la forma de habitar y de construir.

Cada proyecto parte del lugar. La piedra, la cerámica o la madera son expresiones de un paisaje que se transforma en arquitectura. En la Cerdanya o en el Empordà, el arquitecto adapta sus recursos a la identidad del territorio, estableciendo una conversación constante con la luz, el clima y la topografía.

El estudio combina proyectos de vivienda unifamiliar, rehabilitación y arquitectura pública, con ejemplos que evidencian su sensibilidad por la escala humana y la durabilidad del diseño. Entre ellos destacan la Casa en el Baix Empordà, que reinterpreta la tradición rural desde una perspectiva contemporánea; el edificio de oficinas en la calle Pere IV de Barcelona, realizado junto a Benito Miró Llort, con una fachada de ritmo cambiante; o el Momentum Village en Montornès del Vallès, un conjunto residencial concebido con criterios de sostenibilidad y confort.

Para Damián Ribas, la sostenibilidad es una actitud integral. Entiende la arquitectura como una construcción consciente: eficiente en su estructura, serena en su estética y comprometida con el tiempo. Esa visión, unida a su pasión por la navegación —otro de sus mundos creativos—, define una manera de proyectar basada en la precisión, la armonía y el respeto por los recursos.

Hoy, el trabajo de Damián Ribas se consolida como una de las voces más coherentes de la arquitectura catalana contemporánea: una práctica que, sin renunciar a la innovación, mantiene viva la conexión entre arquitectura, territorio y cultura.

Júlia Casals

Titulada en Diseño de Interiores en 2006 por la Escuela Deià de Barcelona, Júlia Casals dirige su estudio en el barrio de Sarrià, desde donde proyecta espacios que nacen de la luz y del diálogo con su entorno. Su trabajo se distingue por una sensibilidad serena, por la búsqueda de proporciones justas y por una fidelidad inquebrantable a la atemporalidad.

Rechaza las modas pasajeras —“no hay nada que pase de moda más rápido que lo que está de moda”, afirma— y defiende una concepción del interiorismo que trasciende el tiempo. Cada proyecto, explica, lo concibe “como si fuera para mí”, desde una visión global que une arquitectura, función y emoción. Por eso su especialidad son las reformas integrales: viviendas, oficinas o locales que requieren una mirada unificadora, capaz de transformar el espacio sin perder su esencia.

Casals entiende la vivienda como un organismo vivo, en continua adaptación a las etapas de la vida. Su filosofía parte de una convicción íntima: “El interiorismo es mi verdadera pasión. Adoro la simplicidad de la belleza, imaginar, crear espacios… y que los sientas tuyos”.

Sus interiores se reconocen por el equilibrio entre lo cálido y lo contemporáneo, lo natural y lo medido. La madera y el hierro conviven con el microcemento, las piezas antiguas dialogan con mobiliario de diseño propio y obras de autor, mientras los tejidos naturales aportan textura y confort. Una distribución racional y una iluminación cuidadosamente estudiada son, para ella, los pilares de un espacio bien resuelto.

La coherencia estética y la cercanía con el cliente definen su manera de trabajar: proyectar con sensibilidad, sin artificios, para lograr ambientes acogedores, duraderos y profundamente personales.

Damián Ribas
Hort de la Vila 45
08017 Barcelona
+34 93 203 26 00
arquitecto@damianribasarquitecto.com
www.damianribasarquitecto.com
@damianribasarquitectura

Júlia Casals
Rector Voltà, 1
08017 Barcelona
+34 606 438 549
juliainteriorista@gmail.com
www.juliacasals.com
@juliacasalsinteriorista

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