Orma Architettura y Dorothée Meilichzon reinventan la herencia griega de Cargèse en el hotel Mylos

22 agosto 2025
Dorothée Meilichzon, enamorada de Cargèse, ha volcado en este proyecto una mirada cargada de emoción. Para ella, la arquitectura interior debía contar una historia: la de un pueblo entre el mar y la montaña, entre el presente y el mito.
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En lo alto del pueblo de Cargèse, entre callejuelas silenciosas y balcones abiertos al azul, surge Mylos como un homenaje contemporáneo a la historia y al paisaje corsos. Este hotel boutique, diseñado por Orma Architettura y la interiorista Dorothée Meilichzon, encarna una sensibilidad mediterránea que se funde con el entorno, el clima y las raíces griegas de la región.

Situado en la costa occidental de Córcega, Cargèse conserva una historia tan singular como visible. A orillas del Mediterráneo, su perfil está definido por dos iglesias que se miran frente a frente —una católica romana, otra griega ortodoxa— como testimonio de una convivencia iniciada en el siglo XVII, cuando un grupo de exiliados griegos encontró aquí un nuevo hogar.

El trazado del pueblo, con su topografía escalonada, sus fachadas sobrias y pasajes estrechos, sirvió de inspiración directa para los arquitectos de Orma Architettura. Así, Mylos se concibe no como un objeto aislado, sino como una continuación natural del lugar, profundamente enraizado en su morfología y memoria.

Cargèse (Córcega)

Una arquitectura discreta que se mimetiza con el lugar

El nombre del hotel —Mylos, “molino” en griego— evoca las ruinas que coronan la colina sobre la que se asienta el proyecto. Desde sus inicios, la voluntad fue clara: construir un lugar que se integrara plenamente en el paisaje. El hotel se compone de varios volúmenes conectados por pasarelas y cubiertas vegetales, que permiten recorrer el conjunto en suaves ascensos, siguiendo el ritmo del terreno.

Con 35 habitaciones repartidas entre el edificio principal y dos bloques escalonados, el complejo se organiza alrededor de un patio central, donde un árbol Belombra impone su presencia serena. Escaleras y senderos conducen a las zonas comunes —restaurante, bar, spa, piscinas— desplegadas en distintos niveles, siempre abiertas al horizonte marino. La vegetación mediterránea —olivos, mirtos, helicriso— fue cuidadosamente replantada tras la obra, subrayando el compromiso ecológico del proyecto.

Conciencia ambiental en el proceso constructivo

La pronunciada pendiente del terreno impuso una excavación considerable. Orma Architettura respondió a este reto con una lógica circular: los materiales extraídos fueron reutilizados para crear bloques de hormigón, minimizando el impacto ambiental. Así, los dos edificios escalonados se construyeron con un hormigón seco, rugoso y terroso, nacido de los escombros del propio lugar.

En los otros volúmenes, se optó por un hormigón fluido, también reciclado, enriquecido con fragmentos de terracota que confieren a las superficies una textura vibrante, como si la tierra hablara en tonos rojizos y cálidos. El conjunto se cubre de vegetación, incluso en los tejados, y ninguna superficie fue impermeabilizada artificialmente: el agua encuentra su curso natural y penetra en la tierra. El edificio no domina el paisaje; forma parte de él.

El interior como relato mediterráneo

Dorothée Meilichzon, enamorada de Cargèse desde sus primeras estancias veraniegas, ha volcado en este proyecto una mirada cargada de emoción. Para ella, la arquitectura interior debía contar una historia: la de un pueblo entre el mar y la montaña, entre el presente y el mito.

En las habitaciones, las texturas priman sobre lo liso, los materiales son nobles y orgánicos, y en ciertos rincones aparece incluso la roca original, como si el lugar no quisiera esconder su verdad. Columnas, frisos grabados, nichos y baños de aire clásico evocan la mitología griega; mientras que los detalles hablan de la isla: cabeceros que recuerdan a boinas pastoriles, tejidos que remiten a redes de pesca, mármoles veteados en verde, mesas con asas que son casi ánforas.

Cada ventana, cada terraza, abre al mar, que se convierte en hilo conductor del diseño y en fuente de inspiración permanente. Meilichzon busca traducir el espíritu del lugar a través de formas suaves, materiales naturales y un cromatismo bañado por la luz del Mediterráneo.

Teos: un restaurante entre Grecia y Córcega

La experiencia Mylos se completa con Teos, el nuevo concepto gastronómico de Pierre Geronimi, maestro heladero originario de la vecina Sagone. Aquí, la cocina es una celebración del territorio: verduras de pequeños productores locales, pescados de costa, quesos y carnes corsas… Todo servido con una sencillez generosa y estacional.

La carta, viva y cambiante, ofrece platos como la lasaña de pescado, tartar de ternera con mango o un tiramisú perfumado con ouzo. Los helados de Geronimi, dulces y salados, aparecen como toques inesperados: sorbetes cítricos que acompañan al pescado, helado de queso con carne… Una propuesta lúdica, ligera y profundamente sensorial.

El restaurante, diseñado también por Meilichzon, despliega un ambiente cálido y orgánico, donde piedras, yesos, celosías y formas redondeadas componen una atmósfera íntima. La terraza, abierta durante la temporada estival, se convierte en un mirador privilegiado para disfrutar de un cóctel, unas piattini o una tempura, mientras el mar se extiende hasta donde alcanza la vista.

Proyecto: Mylos Hotel.
Situación: Chemin de Paomia Montalbo, Cargèse (Córcega).
Arquitectura: Orma Architettura.
Interiorismo: Dorothée Meilichzon.
Terminado: 2025.
Fotógrafo: Julie Ansiau. @julieansiau.
Fuente: Mylos Hotel, Dorothée Meilichzon y Orma Architettura.

Dorothée Meilichzon. Foto Laura-Stevens

Dorothée Meilichzon

Dorothée Meilichzon cree que cada lugar tiene alma. Su trabajo, paciente y apasionado, consiste en desvelarla.

Nacida en París, creció rodeada de telas, simetrías y papeles pintados a mano, acompañando a su madre, diseñadora de interiores, en sus viajes a Londres. “Mi madre era muy buena decorando. Crecí en una casa muy bien decorada”, recuerda. Aquella infancia sensorial dejó una huella profunda.

A los doce años, su curiosidad por los objetos y su vocación por inventar se transformaron en una revelación: descubrió a diseñadores franceses como Philippe Starck y Raymond Loewy y supo que el diseño sería su camino. “Hasta esa edad quería ser inventora, pero descubrí que ser diseñadora me permitiría trabajar en el aspecto y en la funcionalidad de los objetos”.

Se formó en diseño industrial en Strate College, con una estancia en la prestigiosa Rhode Island School of Design. Allí aprendió a pensar en el usuario como centro de cada proyecto, un principio clave en el diseño de producto. Pero fue en 2009, con tan solo 27 años, cuando su voz creativa encontró expresión propia al fundar su estudio Chzon, en París. Comenzó como freelance, trabajando dieciséis horas al día desde su apartamento. “Tuve la oportunidad de diseñar un bar de cócteles, el Prescription Cocktail Club, en el distrito 6 de París”. Así empezó a forjar su nombre.

Desde entonces, ha centrado su energía en el diseño de hoteles, restaurantes y bares, construyendo espacios que respiran autenticidad. Su enfoque combina narrativa cultural, piezas únicas, artesanía, materiales locales y una mirada profundamente respetuosa con el lugar. Su diseño, con alma sostenible, pone siempre la escucha, del lugar y el cliente en el centro de su metodología. Ver biografía completa.

Orma Architettura. Jean‑Mathieu de Lipowski, Michel de Rocca Serra, François Tramoni y Alicia Orsini arquitectos fundadores del estudio.

Orma Architettura

Orma Architettura surge de la profunda complicidad entre cuatro arquitectos formados en la École Supérieure d’Architecture de Marseille‑Luminy: Jean‑Mathieu de Lipowski, Michel de Rocca Serra, François Tramoni y Alicia Orsini. Su práctica, enraizada en la isla de Córcega, se estructura como un atelier donde la arquitectura nace del diálogo entre materia, luz y paisaje.

Para este equipo de arquitectos, la arquitectura es un testigo contemplativo del tiempo, un cuerpo marcado por la huella del hombre en la naturaleza, un vestigio comprometido con las generaciones futuras. Este pensamiento se traduce en proyectos que buscan emocionar y fusionar tradición, paisaje y arquitectura; es una búsqueda constante de coherencia, autenticidad y memoria.

Orma Architettura ha sido reconocido con numerosos premios: del Premio Delarue 2024 (Académie d’Architecture), al Premio Nacional de la Construcción en Madera 2023 (Logements en pin Laricio Cristinacce) y nominaciones al Mies van der Rohe Award 2022 por “Auvent de Evisa” y “Vigna Maggiore”. También obtuvieron el Premio Europe 40 Under 40, Trophée Béton Pro, y otros honores que celebran su vocación innovadora y sostenible.

Dorothée Meilichzon
general@chzon.com
www.chzon.com
@dorotheemeilichzon

Orma Architettura
Lieu-dit Bagna
20250 Corte
Corse, France
04 95 56 10 52
contact@orma-architettura.com
orma-architettura.com

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