Patricia Bustos reforma una joya modernista de 1955 en la ciudad de Valencia

11 febrero 2026
El valor de este proyecto reside en la precisión de las decisiones, en la forma en que la restauración y el diseño contemporáneo se entrelazan para dar lugar a un espacio coherente, sereno y profundamente vinculado a la historia del edificio.
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La reforma de esta vivienda en Valencia parte de una condición privilegiada: su relación directa con el antiguo cauce del río Turia y la permanencia de elementos arquitectónicos que conservan intacta la memoria del edificio. Construido en 1955, el inmueble ofrecía techos altos, proporciones generosas y un pavimento de mosaico valenciano que marcó desde el inicio la dirección del proyecto.

La intervención de Patricia Bustos Studio, se plantea como un ejercicio de continuidad más que de transformación. El objetivo no es reinterpretar el pasado, sino escucharlo, identificar qué debía permanecer y qué podía actualizarse sin alterar el carácter original de la vivienda. La relación de la propietaria con la naturaleza —el paisaje mediterráneo, la vida al aire libre, la cercanía de la montaña— se convierte en un hilo conductor que atraviesa todo el proyecto.

Comedor: Mesa de cuarcita verde, diseño Patricia Bustos, fabricada por Areniscas Crema. Banco de obra con tela de Casamance. Apliques de vidrio ámbar. Óvalo de ladrillo y piezas de barro natural. Silla Vigneron, en madera oscura de castaño original de Alsacia del siglo XIX, en Rue Vintage 74.

La restauración de los elementos existentes es minuciosa. Los mosaicos originales se recuperan y se realzan, mientras que las molduras de época vuelven a adquirir presencia como parte activa del espacio. A partir de ahí, el proyecto introduce nuevas capas con un objetivo: materiales honestos, gestos contenidos y una paleta cromática vinculada al entorno inmediato del Jardín del Turia.

El uso de la cerámica adquiere un papel estructural. Los nuevos mosaicos artesanales, realizados por Maora Ceramic, no se limitan al plano horizontal, sino que ascienden por paredes, arcos y rodapiés, estableciendo una continuidad visual que conecta los distintos espacios de la vivienda. Este recurso permite reforzar la identidad mediterránea del proyecto sin recurrir a la literalidad.

El diálogo entre lo existente y lo nuevo se hace especialmente visible en los elementos de mayor carga espacial. La chimenea y el mueble de raíz que integra televisión y biblioteca se resuelven como volúmenes contemporáneos, rotundos pero serenos, que conviven con la arquitectura original sin competir con ella. La intervención no busca mimetizarse, sino complementar.

La referencia al modernismo valenciano aparece de forma transversal, inspirada en la obra de José María Manuel Cortina Pérez y su capacidad para combinar lenguajes diversos. Los mosaicos Nolla, con sus teselas geométricas de gres, refuerzan esta conexión histórica y aportan una textura rica y duradera, capaz de rivalizar con materiales más nobles como el mármol.

La cocina se concibe como una pieza de transición. Actúa como nexo entre las zonas más transformadas y aquellas que conservan intacta su estructura original. Las encimeras de mármol y los tonos tierra refuerzan la continuidad material, mientras que su disposición favorece el uso cotidiano y la convivencia. No es un espacio de representación, sino de relación.

En el salón, los arcos y las columnas redondeadas ordenan el espacio y definen una secuencia fluida. El mobiliario, diseñado específicamente para el proyecto, aporta confort, reforzando la idea de un interior pensado para ser habitado y disfrutado.

Salón. Molduras suelo restaurados. Chimenea, en cemento rayado, diseñada a medida por Patricia Bustos Studio. Azulejos de la firma Nais. Bancadas de obra y tapicería de sofás, personalizadas.
Baño: Azulejos de Nais. Silla de ordeño. Encimera de tocador de Travertino con fichas de barro y ladrillo terracota de Maora Ceramic.
Dormitorio: Ladrillo de terracota de Maora Ceramic. Plaid de Pierre Frey.

La reforma de esta vivienda no persigue el contraste ni el gesto espectacular. Su valor reside en la precisión de las decisiones, en la forma en que la restauración y el diseño contemporáneo se entrelazan para dar lugar a un espacio coherente, sereno y profundamente vinculado a la historia del edificio. Un proyecto que demuestra que intervenir en una arquitectura con historia implica, ante todo, saber cuándo actuar y cuándo dejar que el espacio hable por sí mismo.

Proyecto: Reforma de vivienda en Valencia.
Ubicación: Valencia.
Terminado: 2024.
Interiorismo: Patricia Bustos Studio.
Fotografía: Pablo Zamora.
Mosaicos artesanales: Maora Ceramic.
Fuente: Patricia Bustos Studio.

Patricia Bustos

El trabajo de Patricia Bustos se sitúa en un territorio propio, donde la belleza no opera como adorno sino como estructura profunda del proyecto. Su mirada entiende el interiorismo como una disciplina capaz de construir significado, de ordenar la experiencia cotidiana y de acompañar a quien habita un espacio desde lo sensorial y lo emocional.

Formada en Dirección de Empresas y con una trayectoria que atraviesa la moda, el diseño y la cultura visual, Patricia Bustos funda su estudio en 2015. Desde entonces, desarrolla proyectos residenciales, comerciales y de diseño de producto a escala nacional e internacional, siempre desde una posición autoral clara y reconocible. Su aproximación combina intuición y método: cada proyecto se concibe como un universo autónomo, con reglas propias, donde la luz, el color y la materia se piensan como herramientas constructivas y no como capas aplicadas al final del proceso.

En su trabajo, los materiales naturales funcionan como anclaje. Lo táctil, lo imperfecto y lo hecho a mano introducen una dimensión de calma y autenticidad que equilibra el carácter experimental de sus propuestas. La luz marca los tiempos del espacio; el color define recorridos, pausas y estados de ánimo. Nada es accesorio: cada decisión responde a una lógica interna que atiende tanto al uso como a la experiencia que permanece cuando el espacio se vacía.

Patricia Bustos diseña interiores y también objetos y piezas de mobiliario, entendiendo el diseño como una extensión natural del espacio arquitectónico. En ambos casos, la función es el punto de partida, pero nunca el límite. Su objetivo es ampliar el alcance del diseño, dotarlo de una dimensión narrativa capaz de activar los sentidos y generar una relación más consciente entre las personas y su entorno.

Su enfoque se apoya en lo que ella define como una arquitectura de la resonancia: una manera de proyectar que atiende a lo invisible, que escucha el contexto —físico, cultural y emocional— y que entiende la belleza como una herramienta de transformación sutil. Esta actitud atraviesa tanto sus proyectos construidos como su investigación constante en torno al color, la artesanía y los nuevos lenguajes espaciales.

Seleccionada de forma consecutiva en la lista AD100 como una de las interioristas más influyentes, Patricia Bustos ha recibido numerosos reconocimientos y ha sido publicada en medios especializados internacionales.

Patricia Bustos Studio
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