Júlia Martins Miranda nos recuerda desde su casa estudio en Sicilia, que aún es posible habitar el mundo con belleza, alma y raíces
En su casa, un antiguo monasterio restaurado con paciencia, amor y artesanos locales, la artista brasileña ha dado forma a un universo íntimo y radiante, que es al mismo tiempo refugio, taller y manifiesto poético.